El gobierno de Abelardo de La Espriella anunció un cambio de rumbo para el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc). De acuerdo con la información publicada por Infobae, la administración entrante busca que el mecanismo vuelva a su función original de mitigar el impacto de las variaciones de los precios internacionales del petróleo y sus derivados, en lugar de operar como un subsidio permanente a los precios internos de la gasolina y el diésel.
El Fepc fue creado hace varios años con el propósito de suavizar las alzas y bajas externas en los precios de los combustibles, de modo que los consumidores colombianos no sintieran de inmediato las fluctuaciones del mercado mundial. Con el tiempo, el fondo asumió un papel distinto: se convirtió en un instrumento para contener los precios internos por debajo de los niveles que resultarían de aplicar la fórmula internacional, lo que generó acumulados de deuda y tensiones en las cuentas públicas.
Según el reporte de Infobae, la administración de De La Espriella sostiene que esa práctica, la de mantener el Fepc como subsidio, contribuyó a ampliar el desbalance fiscal. La decisión, por lo tanto, apunta a reordenar el manejo de los recursos del fondo y a reducir la presión sobre las finanzas del Estado, aunque ello implique ajustes en los precios que pagan los consumidores finales en las estaciones de servicio.
El anuncio llega en un contexto de precios internacionales del petróleo volátiles y de debate abierto sobre el tamaño del hueco fiscal que han dejado los mecanismos de subsidio a los combustibles en años recientes. Economistas y analistas han discutido públicamente el peso que esa política ha tenido en el déficit del país, un debate que el nuevo gobierno parece decidido a zanjar con un giro en la operación del fondo.
Para los ciudadanos, el efecto más tangible se daría en el precio de la gasolina y el diésel que se expende en las estaciones de servicio. Si el Fepc deja de absorber diferencias entre el precio interno y el internacional, los consumidores podrían ver reflejada con mayor rapidez la dinámica del mercado mundial, tanto al alza como a la baja, en el valor que pagan al llenar el tanque.
El gobierno aún no ha detallado la cronología exacta de la transición ni la fórmula con la que se recalcularán los precios internos. Tampoco se conoce si se contempla un período de ajuste gradual o un esquema de compensaciones para los sectores más sensibles a los incrementos, como el transporte de carga, los productores agrícolas y las familias de menores ingresos.
Desde el sector energético, voces gremiales han señalado en distintas ocasiones que cualquier modificación en el Fepc debe ir acompañada de una política de transición clara, que permita a los agentes del mercado adaptar contratos y logística. La administración entrante no se ha pronunciado, según la fuente, sobre la existencia de acuerdos previos con estos actores.
Queda por verse cómo se articulan los anuncios con el marco regulatorio vigente y con las decisiones que adopte el Ministerio de Hacienda. El Fepc depende del manejo financiero del Gobierno nacional, por lo que el cambio anunciado requerirá ajustes en las normas que hoy regulan su funcionamiento. Infobae es la fuente de la información aquí consignada.
