El Presupuesto General de la Nación para 2027 no será un proyecto diseñado por el gobierno que lo defienda. La administración de Gustavo Petro lo radicará ante el Congreso entre el 20 y el 29 de julio, según reportó Infobae. Pocos días después, el 7 de agosto, Abelardo de La Espriella tomará posesión como nuevo presidente y heredará la responsabilidad de impulsar el trámite en el Legislativo.
El mecanismo es habitual en Colombia. Cada año el gobierno de turno presenta el proyecto de ley de presupuesto, pero la suerte legislativa del documento depende en buena medida de quién lo defienda en el Congreso. En esta ocasión, la transición ocurre a mitad de camino: el articulado llega en julio y la discusión en comisiones económicas conjuntas arranca ya bajo el nuevo mandato.
Las comisiones terceras y cuartas de Senado y Cámara son el escenario técnico donde se cita a los ministros para discutir cada rubro. El equipo económico del gobierno entrante deberá concurrir a esas audiencias para explicar los supuestos de crecimiento, inflación, deuda y gasto que dejó plasmados la administración saliente en el proyecto radicado.
El tamaño del Presupuesto General define partidas sensibles para la ciudadanía: salud, educación, defensa, inversión regional y servicio de la deuda, entre otros. Cualquier modificación de último momento, o la decisión de respetar el texto tal como llega, tendrá efectos directos en los programas sociales y en la ejecución de obras en los territorios durante 2027.
Para el nuevo gobierno, el reto es doble. Por un lado, debe defender cifras que no negoció, acordadas con el equipo económico anterior. Por el otro, necesita preservar la coherencia de su propio programa, en un Congreso que conoce la inusual situación de estrenar presidente con un presupuesto ya radicado por su antecesor.
En el plano político, el trámite ofrece un termómetro temprano de las relaciones entre la Casa de Nariño y las bancadas. La forma como se conduzcan las audiencias, los cambios que se propongan y los apoyos que se sumen dibujarán el mapa de gobernabilidad legislativa del nuevo presidente durante su primer año.
Quedan pendientes varios hitos. Primero, la fecha exacta de radicación dentro de la ventana del 20 al 29 de julio. Segundo, la instalación formal de las comisiones económicas y la convocatoria a sesiones extraordinarias, si el gobierno decide solicitarlas. Tercero, la presentación de la ponencia y el cronograma de debates en plenarias, que suele extenderse hasta octubre.
En cualquier caso, el Presupuesto de 2027 será la primera prueba de fuego presupuestal del gobierno de Abelardo de La Espriella. La ciudadanía seguirá de cerca qué tan lejos llega el texto original de Petro y qué tan distinto queda el que finalmente apruebe el Congreso.
