La cotización a seguridad social por horas figura entre los cambios más comentados de la reforma laboral aprobada en el Congreso. La norma abrió la puerta para que los trabajadores con jornadas parciales o vínculos cortos pudieran afiliarse al sistema de salud y pensión de forma proporcional al tiempo laborado, una figura que durante años reclamaron organizaciones sindicales y expertos en protección social.
Sin embargo, según reportó La FM, esa disposición todavía no produce efectos prácticos. La entrada en vigor de la cotización por horas quedó condicionada a un decreto reglamentario que debe expedir el Gobierno nacional, y esa tarea ahora recae en la administración del presidente Abelardo de la Espriella.
En la práctica, esto significa que los empleadores y los trabajadores que esperaban sumar semanas cotizadas con jornadas reducidas siguen sin un mecanismo operativo. Las administradoras de pensiones y las EPS, a su vez, no han recibido instrucciones claras sobre cómo recibir aportes fraccionados sin que se afecten los ciclos de facturación y los plazos de pago.
El artículo correspondiente de la reforma laboral estableció los principios generales del modelo: el empleador debe asumir la parte que le corresponde y el trabajador puede complementar el aporte a pensión para completar la cotización mínima. La novedad es que la base de cálculo se ajusta al número de horas trabajadas en el mes, lo cual se pensó como una salida para quienes laboran en sectores de alta rotación o con esquemas de gig economy.
La decisión sobre cuándo y cómo expedir la reglamentación quedó en manos del nuevo Ejecutivo. El Gobierno de Abelardo de la Espriella tendrá que definir si mantiene el texto que venía trabajándose, si introduce ajustes o si abre una nueva consulta con empresarios y centrales obreras. Cada uno de esos caminos tendrá efectos sobre los plazos y sobre la cobertura efectiva de los trabajadores.
Para los ciudadanos, la discusión no es menor. Cerca de la mitad de la población ocupada en Colombia trabaja en condiciones de informalidad o con ingresos variables, según las cifras oficiales de mercado laboral. Si la cotización por horas funciona, esos trabajadores podrían empezar a construir historia pensional y acceder a prestaciones de salud con mayor estabilidad. Si se estanca, el derecho queda en el papel.
El sector empresarial también está pendiente. Las agremiaciones han pedido reglas claras para calcular aportes y para reportar novedades, mientras que los trabajadores independientes con contratos cortos esperan un esquema que no les represente un costo imposible frente a sus ingresos. La demora en la reglamentación alimenta la incertidumbre en ambos lados.
Mientras tanto, las personas que hoy tienen un trabajo por horas y quieren cotizar deben seguir usando las rutas tradicionales: affiliation como independientes si superan ciertos umbrales de ingresos, o continuidad en el régimen contributivo a través de su último empleador. La figura de cotización proporcional por horas sigue siendo, por ahora, una promesa pendiente.
Queda en el aire la pregunta que planteó La FM en su titular: si el Gobierno de Abelardo de la Espriella expedirá el decreto para activar la cotización por horas o si la medida se quedará archivada hasta nuevo aviso. La respuesta a esa pregunta marcará el ritmo con el que millones de trabajadores podrán empezar a acumular semanas cotizadas con jornadas reducidas.
