El gobierno nacional, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella, puso sobre la mesa un esquema de créditos dirigido a las Empresas Promotoras de Salud (EPS) con el propósito de darles liquidez en medio de la crisis que atraviesa el sector, según reportó Infobae.
La fórmula contempla una tasa de interés real del 0%. En la práctica, las EPS receptoras de los recursos solo tendrían que asumir el ajuste por el Índice de Precios al Consumidor, una variable que mide la inflación acumulada del país.
Las EPS son las entidades encargadas de afiliar a los usuarios y de gestionar la prestación de los servicios dentro del sistema de salud colombiano. Cuando su flujo de caja se resiente, las consecuencias suelen trasladarse a los pacientes, en forma de demoras, deudas con hospitales o interrupciones en tratamientos.
De ahí que la propuesta apunte directamente al cuello de botella financiero del sistema: inyectar capital de trabajo a las aseguradoras para que puedan sostener su operación mientras se resuelven los problemas estructurales del modelo, entre ellos el desbalance entre los recursos que ingresan por cotizaciones y los que se necesitan para garantizar la atención.
El componente de la tasa es el detalle más llamativo del plan. Al fijar un interés real en 0%, el costo del crédito para las EPS se reduce al IPC, que en los últimos años ha mostrado descensos en Colombia aunque sigue siendo una variable sensible para cualquier deudor.
El anuncio se conoce en un contexto de fuertes presiones sobre varias EPS, varias de las cuales han sido intervenidas o están bajo medidas especiales de vigilancia por parte de la Superintendencia Nacional de Salud. La lupa sobre estas entidades se concentra en indicadores como el giro directo a los prestadores y el pago oportuno de las cuentas.
Desde el gobierno, la presentación de la propuesta se da como un primer paso. Faltan definiciones sobre el origen de los recursos, el monto total del paquete, las condiciones de desembolso y los criterios de elegibilidad de las EPS que podrían acceder al crédito.
Para los usuarios, la pregunta central es práctica: si el dinero llega a las EPS, ¿se traducirá en mejor atención en clínicas, hospitales y centros especializados? La respuesta dependerá de cómo se vigilen los giros a los prestadores y de los compromisos que asuman las entidades receptoras.
El sistema de salud colombiano arrastra una crisis que combina problemas de financiamiento, deudas acumuladas y disputas entre actores. En ese escenario, la propuesta de De la Espriella se suma a la lista de medidas que el Ejecutivo ha puesto en marcha para intentar estabilizarlo.
Queda pendiente la reacción del Congreso, de las propias EPS y de los gremios del sector. También, los plazos para la implementación del esquema, que según la información divulgada por Infobae aún requiere precisiones técnicas antes de entrar en operación.
