El gobierno del presidente Abelardo de La Espriella salió al paso de versiones que indicaban una inminente reglamentación del trabajo por horas en Colombia. Según reportó CAMBIO Colombia, fuentes oficiales negaron que se adelantara un decreto o un proyecto en esa dirección.
La aclaración surge luego de que distintos sectores empezaran a especular sobre un posible cambio en la forma de contratación laboral. El trabajo por horas, contemplado en algunos países como una modalidad flexible, ha sido tema recurrente en los debates sobre modernización del mercado laboral en Colombia.
En el país, la jornada laboral está regulada por el Código Sustantivo del Trabajo, que establece límites de duración y obliga a reconocer prestaciones sociales para los empleados con contrato formal. Cualquier esquema distinto, como el pago por horas sueltas, requeriría una reforma legal o una reglamentación específica del Ministerio del Trabajo.
Para los trabajadores, la diferencia entre un contrato formal y un esquema por horas resulta determinante. El primero garantiza seguridad social, cesantías, prima de servicios y vacaciones remuneradas. Un modelo de pago por horas, dependiendo de su diseño, podría modificar esas garantías, según han advertido centrales obreras y expertos en derecho laboral.
Desde el sector empresarial, en cambio, la flexibilidad horaria suele presentarse como una herramienta para reducir el desempleo y facilitar la inserción laboral de poblaciones con cargas familiares o que estudian. La discusión sobre dónde trazar el equilibrio entre protección al trabajador y dinamización del empleo lleva años en la agenda pública.
El gobierno no explicó en detalle qué motivó las versiones desmentidas. Tampoco se pronunció sobre si el tema forma parte de una agenda futura de reformas sociales o económicas. La negativa, sin embargo, cierra por ahora cualquier expectativa de un cambio inmediato en la materia.
La Confederación General del Trabajo (CGT) y otras agremiaciones sindicales han rechazado de forma reiterada cualquier intento de flexibilizar la contratación. Argumentan que en Colombia la informalidad laboral supera el 50 por ciento y que una figura de trabajo por horas podría ampliar esa brecha en lugar de reducirla.
El Ministerio de Trabajo, encargado de diseñar y ejecutar la política laboral en el país, no ha emitido un comunicado oficial paralelo al reportado por CAMBIO Colombia. Por ahora, la posición conocida es la de la propia presidencia, que descarta la reglamentación en el corto plazo.
Queda por ver si el tema volverá a discutirse en el marco de una reforma estructural al mercado laboral. Mientras tanto, la jornada ordinaria de ocho horas diarias y 48 a la semana se mantiene como la regla general para los trabajadores formales en Colombia.
