El gobierno de Abelardo de la Espriella trasladará la embajada de Colombia en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, según informó la embajadora israelí en Colombia. La funcionaria aseguró que el canciller Omar Bula viajará este mes al país asiático con el propósito de inaugurar la nueva sede diplomática, según recogió El Tiempo.
El cambio implica que Colombia tendrá su representación oficial en una ciudad cuya soberanía ha sido reconocida como capital por pocos Estados. La mayoría de los países mantiene sus embajadas en Tel Aviv y solo algunos gobiernos han trasladado sus legaciones a Jerusalén. Esa decisión suele provocar reacciones de la comunidad internacional, incluida la Autoridad Palestina, que reclama parte del territorio como futura capital de un eventual Estado palestino.
En el contexto regional, Estados Unidos reconoció a Jerusalén como capital de Israel en 2017 y posteriormente reubicó allí su embajada. Otros países como Guatemala, Honduras y Paraguay tomaron decisiones similares en distintos momentos, aunque varios de ellos revertieron el proceso tras cambios de gobierno. En América del Sur, el debate cobró particular fuerza por las implicaciones sobre el proceso de paz en Medio Oriente.
Para la ciudadanía colombiana, el anuncio tiene efectos prácticos en la atención consular y en los servicios que prestan los colombianos en Israel, una comunidad de miles de personas que incluye peregrinos, trabajadores y estudiantes. La nueva sede cambiará la dirección de los trámites presenciales y podrá modificar los tiempos de atención según la distancia con la Cancillería o comex, que funciona en la capital israelí.
En el plano político interno, la decisión revive un debate que ya se había dado en Colombia hace algunos años, cuando el entonces presidente Iván Duque planteó una posibilidad similar. La apertura en Jerusalén fue anunciada, pero luego congelada y revertida por su sucesor. Por eso, varios analistas consultados por medios colombianos han recordado que cualquier cambio de sede exige coordinación con el Estado anfitrión y la disponibilidad física del inmueble.
El gobierno de De La Espriella no había precisado hasta ahora los detalles logísticos ni la fecha exacta del viaje del canciller. El Tiempo reporta que la inauguración de la nueva embajada se realizará durante el desplazamiento de Bula, pero no entregó detalles sobre el acto oficial ni sobre las autoridades israelíes que participarían. La sede diplomática funcionará en un inmueble distinto al que ocupaba en Tel Aviv, aunque el cambio de domicilio enfrenta una nueva excepción según el gobierno colombiano.
A nivel diplomático, los países que han reconocido a Jerusalén como capital de Israel suelen justificar la decisión en argumentos históricos y religiosos. Las resoluciones de Naciones Unidas y los acuerdos bilaterales con la Autoridad Palestina, en cambio, contemplan un estatus especial pendiente de una negociación de paz que sigue sin cerrarse. Por eso, el cambio de sede suele interpretarse como un gesto político además de administrativo.
Quedan varios interrogantes abiertos: la jornada en la que se producirá el viaje del canciller, el lugar exacto donde funcionará la embajada, el personal diplomático asignado y si se modificarán los horarios o las áreas de atención consular. También está por verse si otros países de la región seguirán el ejemplo, en un escenario donde el posicionamiento sobre el conflicto palestino-israelí divide a la comunidad internacional.
