El liquidador designado para el Ministerio de la Igualdad, John Milton Rodríguez, firmó una resolución que suprime los cinco viceministerios que conformaban la estructura de la entidad, según reportó Revista Semana. Con esta decisión, la cartera queda sin las dependencias internas que articulaban sus líneas de trabajo durante la fase de funcionamiento. La medida se adopta dentro del proceso de liquidación que el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella viene adelantando sobre esa cartera.
El Ministerio de la Igualdad fue creado como una de las apuestas centrales del gobierno anterior, con el objetivo de coordinar políticas para poblaciones históricamente discriminadas en Colombia. Para cumplir ese mandato se diseñó una estructura con cinco viceministerios, cada uno enfocado en grupos específicos como mujeres, juventud, población con discapacidad, poblaciones étnicas y diversidad sexual, entre otros. La eliminación simultánea de esas dependencias implica el desmontaje completo del esquema operativo que caracterizó a la entidad en sus primeros años.
La supresión de los viceministerios se da en un contexto más amplio de reorganización de la administración pública nacional. El gobierno ha argumentado que varias de las funciones que concentraba el Ministerio de la Igualdad pueden ser asumidas por entidades ya existentes, con lo cual se busca evitar duplicidades y reducir el gasto público. Para los sectores que venían siendo atendidos por la cartera, la pregunta inmediata es qué dependencia quedará a cargo de esas políticas tras la liquidación.
Como liquidador, John Milton Rodríguez tiene la responsabilidad legal de adelantar todas las actuaciones administrativas necesarias para extinguir la entidad. Esto incluye la cancelación de registros, la finalización de contratos, la liquidación de bienes y, como ocurre ahora, la supresión de la estructura interna. Cada paso se formaliza a través de resoluciones que se van sumando al expediente de liquidación y que definen el calendario de cierre de la cartera.
La decisión afecta directamente a los servidores públicos que ocupaban cargos en los cinco viceministerios. Aunque el proceso de supresión no equivale automáticamente a una desvinculación masiva, sí marca el inicio del cierre de la estructura jerárquica. Los funcionarios deberán ser reubicados, retirados o vinculados a otras entidades, según lo determine el liquidador conforme a la normativa vigente y a las posibilidades del servicio público.
Organizaciones sociales y defensores de derechos han expresado en distintas ocasiones su preocupación por la suerte de las políticas dirigidas a grupos poblacionales específicos. La eliminación del Ministerio de la Igualdad abre un debate sobre cómo se garantizarán esos enfoques en entidades como el Ministerio del Interior, el Ministerio de Salud o el Departamento de Prosperidad Social, que tradicionalmente han manejado programas sociales. El gobierno ha insistido en que no habrá desmonte de las políticas, sino reubicación de las mismas.
Con la supresión de los viceministerios, el Ministerio de la Igualdad entra en una etapa final de su existencia como entidad del Estado. Las próximas actuaciones del liquidador estarán orientadas a culminar los procesos contractuales y patrimoniales pendientes. La liquidación total de la cartera será el cierre de un experimento institucional que duró poco más de un año y que ahora pasa a la historia reciente de la administración pública colombiana.
Queda por definir el calendario exacto con el que se ejecutará el resto del proceso de liquidación y la fecha en que formalmente dejará de existir la entidad. También está pendiente la respuesta del gobierno sobre la ruta que seguirán las políticas para mujeres, jóvenes, población con discapacidad, comunidades étnicas y población LGBTI, ahora sin una cartera específica que las lidere. Esos serán los puntos que la ciudadanía y los organismos de control seguirán de cerca en las próximas semanas.
