El Gobierno nacional aclaró que no contempla modificar la edad de pensión para las mujeres colombianas. El pronunciamiento se conoce luego de que en el Congreso se encendiera un debate sobre la sostenibilidad financiera del sistema pensional y los efectos que tendría ese cambio sobre la población femenina, según reportó Pulzo.
La discusión en el Legislativo venía tomando fuerza por el peso fiscal del sistema de pensiones, uno de los capítulos más sensibles del presupuesto nacional. En ese contexto, sectores políticos y económicos han planteado la necesidad de revisar los requisitos de jubilación, incluida la edad de las mujeres, como una vía para aliviar las cargas del Estado.
Frente a ese escenario, la posición del Ejecutivo es tajante. Fuentes oficiales consultadas por Pulzo descartaron que exista una propuesta del Gobierno para subir la edad de pensión femenina. La aclaración busca cerrar la incertidumbre entre las trabajadoras, que en las últimas semanas venían manifestando su preocupación por una posible reforma en ese frente.
El debate, sin embargo, no se detiene. Organizaciones sindicales, centrales obreras y colectivos de mujeres han expresado su rechazo a cualquier modificación que, según argumentan, profundizaría la brecha de género en el acceso a una pensión. Para estos sectores, las mujeres llegan a la vejez con menos ahorros por cuenta de su mayor carga de trabajo no remunerado y de su histórica vinculación a empleos informales y de bajos ingresos.
En el Congreso el tema sigue bajo estudio. Aunque el Gobierno niega su intención de presentar una reforma en esa dirección, distintas bancadas han radicado proyectos y proposiciones orientadas a discutir la equidad de género dentro del sistema pensional. El Ministerio de Hacienda, por su parte, ha reiterado en escenarios anteriores la urgencia de encontrar fuentes de financiamiento para garantizar la sostenibilidad de los pagos a jubilados.
Para las ciudadanas, el mensaje del Ejecutivo trae un alivio inmediato: no hay, por ahora, una reforma en ciernes que les reduzca el tiempo para acceder a la jubilación. Pero el debate de fondo, el de la equidad y la sostenibilidad, sigue abierto y promete nuevas discusiones en las próximas legislaturas.
La aclaración del Gobierno deja varias tareas pendientes. Por un lado, el Congreso deberá definir si avanza o archiva las iniciativas que pusieron el tema sobre la mesa. Por el otro, el Ejecutivo tendrá que precisar cómo piensa financiar el sistema sin tocar la edad de pensión, en un país donde cerca de la mitad de la población económicamente activa cotiza o no cotiza en condiciones de alta informalidad.
La discusión se da en un momento en que la reforma pensional aprobada recientemente empieza a implementarse. Por eso, cualquier ajuste adicional al régimen de transición, a los requisitos de semanas cotizadas o a la edad de jubilación tendrá que pasar por un nuevo consenso político y social que, por ahora, parece lejano.
