El Ministerio de Minas y Energía de Colombia publicó el 7 de junio de 2026 en su sitio web un borrador de resolución que habilita las exportaciones de energía eléctrica hacia Ecuador, según reportó el medio ecuatoriano Primicias. El texto pasó a etapa de consulta para recibir observaciones antes de su adopción definitiva.
La propuesta llega después de cinco meses de suspensión del flujo de electricidad entre ambos países. Durante ese periodo, los operadores de la frontera dejaron de vender energía al mercado ecuatoriano, una relación comercial que había crecido en los años previos por los déficit de generación que Ecuador ha enfrentado en épocas de sequía.
Colombia cuenta con una matriz eléctrica con capacidad excedente en buena parte del año, lo que ha permitido exportar a países vecinos cuando las condiciones hidrológicas locales lo aconsejan. La interconexión con Ecuador opera principalmente a través de la línea de 230 kilovoltios que une las subestaciones de Jamondino, en Nariño, y Pomasqui, en las afueras de Quito.
El borrador de resolución fija las reglas bajo las cuales los agentes generadores y comercializadores colombianos podrán ofrecer energía al mercado ecuatoriano. El esquema exige el cumplimiento de los requisitos técnicos y regulatorios que ya rigen para el comercio internacional de electricidad, según la práctica habitual del Ministerio.
Para los ciudadanos de la zona de frontera, la medida tiene efectos directos. Municipios del sur de Nariño dependen en parte de la dinámica comercial con Ecuador, y los agentes del mercado eléctrico colombiano ven en la exportación una vía para colocar excedentes de generación. Al mismo tiempo, cualquier compromiso de exportación debe garantizar el abastecimiento interno.
La suspensión previa había sido interpretada por el sector eléctrico colombiano como una decisión técnica y política del lado ecuatoriano, ligada a la recuperación de su propia capacidad de generación. La apertura del borrador sugiere que las condiciones habrían cambiado lo suficiente como para reactivar la evaluación bilateral.
El texto queda ahora en periodo de consulta pública, una fase en la que empresas del sector, gremios y ciudadanos pueden presentar comentarios al Ministerio. Tras ese proceso, la cartera de Minas y Energía podrá expedir la versión definitiva de la resolución.
Queda pendiente conocer el volumen de energía que se proyecta exportar, los precios de referencia y la duración de los contratos que se autoricen. También se aguarda el pronunciamiento del Ministerio Coordinador de Sectores Estratégicos de Ecuador, que suele acompañar este tipo de decisiones en el lado vecino.
