El gobierno de Abelardo de la Espriella eliminó el tope del 30% que la administración anterior de Gustavo Petro había fijado para las inversiones de los fondos de pensiones obligatorias en activos del exterior, según reportó La Opinión de Cúcuta. La reversión del límite devuelve a las administradoras un margen de operación más amplio sobre los ahorros de los afiliados.
La medida revierte una decisión adoptada durante el gobierno de Petro, que había restringido la proporción del portafolio de los fondos de pensiones obligatorias destinado a inversiones internacionales. Bajo el esquema anterior, las administradoras podían colocar hasta un 30% de los recursos en activos fuera de Colombia, con el resto concentrado en el mercado local.
Los fondos de pensiones obligatorias en Colombia administran los aportes de millones de trabajadores afiliados al sistema general de pensiones. Las decisiones sobre sus portafolios de inversión las adopta el Ministerio de Hacienda, en conjunto con la Superintendencia Financiera, que regula a las sociedades administradoras. Cambios en los topes de inversión inciden directamente en la rentabilidad esperada de los ahorros pensionales.
Con la eliminación del tope del 30%, las administradoras quedan habilitadas para invertir en el exterior sin el límite porcentual que rigió durante la administración Petro. El ajuste fue presentado por el gobierno de De la Espriella como una decisión orientada a ampliar las opciones de diversificación de los portafolios de los trabajadores, según el reporte de La Opinión de Cúcuta.
La modificación tiene efectos sobre la composición de los portafolios y sobre la exposición de los ahorros pensionales a los mercados internacionales. Un mayor componente externo puede aumentar la diversificación, pero también incrementa la sensibilidad de los fondos a las variaciones de las tasas de cambio y a los ciclos financieros globales. Las administradoras deberán ajustar sus estrategias de inversión en función del nuevo marco.
Para los afiliados, el cambio puede traducirse en cambios en la rentabilidad de sus cuentas individuales, dependiendo de la evolución de los mercados externos y de la gestión de cada administradora. Las decisiones de inversión concretas que adopten las sociedades administradoras en las próximas semanas permitirán dimensionar el alcance efectivo de la medida.
La eliminación del tope se suma a otras decisiones de política económica adoptadas por el gobierno de De la Espriella desde el inicio de su mandato. La reversión de medidas del gobierno anterior forma parte de la línea de ajuste normativo que ha diferenciado a esta administración en materia financiera y de inversión. La Superintendencia Financiera deberá precisar, en los próximos días, los lineamientos técnicos para la transición del nuevo esquema.
La Opinión de Cúcuta informó que la decisión fue tomada por el gobierno nacional como parte de su agenda de revisión de regulaciones adoptadas por la administración previa. Queda pendiente la publicación oficial de los actos administrativos correspondientes y la respuesta de los gremios del sector financiero y pensional, que suelen pronunciarse sobre este tipo de cambios regulators.
