La Cancillería de Colombia confirmó el reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre el territorio del Sáhara Occidental, según reportó El Espectador. El anuncio se produjo a pocas horas de la posesión del presidente Abelardo de la Espriella, lo que lo convierte en uno de los primeros actos de política exterior del nuevo gobierno.
El Sáhara Occidental es un territorio del noroeste de África que desde 1975 es objeto de una disputa entre Marruecos y el Frente Polisario, movimiento que reclama la autodeterminación del pueblo saharaui. La mayor parte del territorio está bajo administración marroquí, y la zona oriental permanece controlada por el Frente Polisario, que proclamó la República Árabe Saharaui Democrática con respaldo limitado en la comunidad internacional.
El reconocimiento colombiano se alinea con la posición que mantienen Estados Unidos, Francia y otros países que han respaldado la propuesta marroquí de autonomía para el territorio. Esa postura contrasta con la de naciones como España, que históricamente ha abogado por una solución que respete el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui en el marco de las resoluciones de las Naciones Unidas.
La decisión tiene implicaciones directas para la política exterior colombiana en el Magreb y para sus relaciones con Argelia, principal aliado del Frente Polisario. También redefine el vínculo bilateral con Marruecos, país con el que Colombia ha mantenido relaciones diplomáticas desde hace décadas, aunque sin una dinámica comercial de gran escala.
Para los ciudadanos colombianos, el cambio de postura no implica efectos inmediatos en trámites migratorios ni comerciales. Sin embargo, marca el rumbo ideológico de la nueva administración en materia de política exterior y deja ver las prioridades del gobierno de De La Espriella en sus primeros días de mandato.
La Cancillería no ha detallado, hasta el momento, los alcances diplomáticos del reconocimiento ni si contempla la apertura o el cierre de una oficina consular o comercial en el territorio. Tampoco se conoce una comunicación oficial dirigida al Frente Polisario o a la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental, MINURSO, sobre los efectos de esta postura.
Analistas consultados en ocasiones anteriores sobre este tipo de decisiones señalan que el reconocimiento suele ir acompañado de gestos diplomáticos, como el respaldo a inversiones marroquíes en el país o la abstención en votaciones sobre el tema en organismos multilaterales. Por ahora, la nueva administración no se ha pronunciado sobre estos puntos.
El tema seguramente abrirá debate en el Congreso de la República, donde distintas bancadas han expresado posiciones divergentes sobre la cuestión saharaui. También será observado por la comunidad internacional, en especial por los países africanos que han sostenido el reclamo del Frente Polisario ante la Corte Internacional de Justicia.
Queda pendiente conocer la postura oficial completa del gobierno en un comunicado de mayor extensión, así como las reacciones del gobierno marroquí y de la representación saharaui. El Espectador, que reveló el anuncio, es la fuente principal de esta información.
