Bogotá, ColombiaObservatorio independiente
Abelardo Presidente
El observatorio del gobierno de Colombia
NeutralSeguridadAbelardo28 de agosto de 2026

Gobierno de De la Espriella levanta restricción a la aspersión con glifosato

El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella retiró la restricción que limitaba la aspersión aérea con glifosato sobre cultivos de uso ilícito en Colombia. La medida reabre el debate sobre la política antinarcóticos y sus efectos en la salud y el ambiente.

Gobierno de De la Espriella levanta restricción a la aspersión con glifosato

Imagen: El Colombiano

Neutral¿Por qué esta calificación?

El Gobierno de Abelardo de la Espriella levantó la restricción a la aspersión aérea con glifosato sobre cultivos ilícitos. La medida reactiva una herramienta de la política antinarcóticos con efectos debatidos entre reducción de cultivos y riesgos para la salud y el ambiente.

Ver cómo se evaluó este hechoOcultar el detalle4 dimensiones
Confianza del análisisBaja · 32%
Acción del gobiernoPromesa
Impacto por dimensión
Seguridad+1

“Gobierno de De la Espriella tumba restricción a la aspersión con glifosato para cultivos ilícitos”

Salud y educación-1.6

“Tumbar la restricción a la aspersión con glifosato implica reanudar exposición humana y ambiental al químico”

Ambiente-1.6

“La aspersión con glifosato sobre cultivos ilícitos tiene efectos documentados sobre ecosistemas y fuentes de agua”

Legalidad y promesas+1.6

“El gobierno elimina un obstáculo regulatorio a una herramienta de política antinarcóticos”

Objeciones de la revisión independiente
  • Estatus cuestionable: el título indica que se 'tumba restricción', lo cual sugiere un acto normativo/administrativo, pero no se aportan detalles (decreto, resolución, fecha exacta, derogación expresa). El extracto está vacío, por lo que no se puede confirmar si es un acto consumado o un anuncio de intención. Con tan poca evidencia, marcar 'oficial' con confianza media-alta es excesivo.
  • Magnitud inflada en 'legalidad_promesas' (+1.6): calificar como positivo fuerte que el gobierno 'elimina un obstáculo regulatorio' asume que la restricción previa carecía de fundamento o era ineficaz, lo cual es debatible. El hecho de remover una restricción no equivale per se a un avance en legalidad institucional.
  • Magnitud potencialmente inflada en 'salud_educacion' y 'ambiente' (-1.6): el nexo entre reanudar aspersión y daño cierto a salud/ambiente no se sostiene automáticamente sin evidencia del plan de aspersión, áreas afectadas, dosis o protocolos. La rúbrica asume efectos adversos casi garantizados con confianza 0.7 cuando el material disponible es un título sin cuerpo.
  • Falta anclaje directo de la evidencia: el extracto del hecho está vacío y el 'resumen' es esencialmente el titular repetido. Las direcciones en todas las dimensiones se infieren desde el título, no desde contenido verificable.

Calificación automática por impacto verificable, no por afinidad política. Cómo calificamos →

El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella levantó la restricción que impedía la aspersión aérea con glifosato sobre cultivos de uso ilícito, según informó El Colombiano. La decisión modifica de forma directa la política antinarcóticos que el Estado colombiano había aplicado desde 2015, cuando se suspendieron esas fumigaciones.

El glifosato es un herbicida que las autoridades colombianas emplearon durante años para afectar plantaciones de coca y amapola. En 2015, tras una recomendación de la Organización Mundial de la Salud, el gobierno de entonces suspendió las fumigaciones por el principio de precaución y por la presión de comunidades que denunciaban daños en la salud y en los cultivos lícitos.

Durante los años siguientes, el debate sobre el regreso de la aspersión aérea se mantuvo abierto. Sectores de la fuerza pública y algunos gremios pidieron retomar las fumigaciones como herramienta para reducir los cultivos. Organizaciones ambientales, indígenas y de derechos humanos advirtieron sobre los riesgos para la salud humana, las fuentes de agua y la biodiversidad.

Con esta decisión, el gobierno de De la Espriella se distancia de la línea seguida por las últimas administraciones, que privilegiaron la erradicación manual y los programas de sustitución voluntaria. La medida también ocurre en un contexto regional de aumento de los cultivos de coca en zonas selváticas, de acuerdo con los reportes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

La decisión tendrá efectos directos sobre las comunidades que habitan en zonas donde existen plantaciones de uso ilícito, muchas de ellas en regiones apartadas y con presencia de grupos armados. La aspersión aérea puede afectar cultivos de pancoger, fuentes de agua y zonas de resguardo indígena, según han señalado organizaciones como la Defensoría del Pueblo.

Desde el punto de vista institucional, la medida obliga a actualizar los protocolos de las entidades responsables de la política antinarcóticos. También abre la discusión sobre la forma en que se coordinará la aspersión con la Fuerza Pública y con los ministerios de Salud y Ambiente, que históricamente han tenido posiciones distintas frente al uso del herbicida.

El Colombiano reportó la información sin detallar aún los puntos técnicos del decreto o las zonas priorizadas. Tampoco se conocieron de inmediato reacciones oficiales de la cartera de Defensa, del Ministerio de Justicia ni de los organismos de control. Se espera que en los próximos días el gobierno explique el alcance de la decisión y los mecanismos de seguimiento.

La noticia llega en medio de un contexto internacional donde varios países evalúan los impactos del glifosato. Mientras algunos Estados lo restringen o prohíben, otros lo mantienen como herramienta agrícola. Colombia deberá definir ahora bajo qué condiciones técnicas y ambientales retomará la aspersión y cómo responderá a los reclamos de las comunidades afectadas.

En las próximas semanas, el Congreso, las cortes y los organismos de control podrán intervenir en la discusión. También lo harán los gremios, las organizaciones sociales y las comunidades étnicas, que suelen ser las más expuestas a los efectos de las fumigaciones aéreas en el territorio colombiano.

Por ahora, la decisión marca un giro en la política de drogas del país y deja abiertas varias preguntas sobre su implementación, su impacto en la salud pública y su articulación con las demás estrategias de lucha contra los cultivos ilícitos.

Preguntas frecuentes

¿Qué decisión tomó el gobierno de De la Espriella sobre el glifosato?

El gobierno levantó la restricción que impedía la aspersión aérea con glifosato sobre cultivos de uso ilícito, según El Colombiano. Esa suspensión estaba vigente desde 2015.

¿Por qué se habían suspendido las fumigaciones con glifosato?

La suspensión se adoptó en 2015 por el principio de precaución, tras advertencias de la Organización Mundial de la Salud sobre los posibles efectos del herbicida. También pesaron las quejas de comunidades por daños a la salud y a cultivos lícitos.

¿A quiénes afecta de manera directa la aspersión con glifosato?

A las comunidades que habitan en zonas con cultivos ilícitos, muchas veces en regiones apartadas y con presencia de grupos armados. También puede afectar cultivos de pancoger, fuentes de agua y resguardos indígenas.

¿Qué sigue ahora tras el levantamiento de la restricción?

El gobierno deberá definir los protocolos técnicos, las zonas priorizadas y los mecanismos de seguimiento. Se esperan reacciones del Congreso, las cortes, los gremios y las organizaciones sociales en los próximos días.

Leer en El Colombiano →

← Volver a la línea de tiempo