El Gobierno Nacional, bajo la presidencia de Abelardo de la Espriella, analiza modificar los procedimientos que regulan la expedición de licencias ambientales en el país. El anuncio fue reportado por Valora Analitik y apunta a reducir los tiempos de respuesta que actualmente deben surtir los proyectos ante las autoridades ambientales.
Las licencias ambientales son el permiso que requiere cualquier obra, actividad o proyecto que pueda generar impactos sobre los recursos naturales, el paisaje o la biodiversidad. En Colombia, la entidad competente para expedirlas es la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), creada en 2011, junto con las corporaciones autónomas regionales en sus respectivas jurisdicciones.
El trámite de una licencia ambiental suele atravesar varias etapas: diagnóstico ambiental de alternativas, presentación del estudio de impacto ambiental, evaluación por parte de la autoridad, solicitud de información adicional cuando aplica, y expedición del acto administrativo. Cada paso tiene plazos legales, pero en la práctica los tiempos se han extendido por congestión, complejidad de los estudios y solicitudes de información adicional.
Para los sectores productivos, estos plazos representan un cuello de botella. proyectos de infraestructura, minería, energía, hidrocarburos y agroindustria suelen reportar demoras de meses e incluso años entre la radicación de la solicitud y la decisión final, lo que encarece las inversiones y genera incertidumbre jurídica.
Desde el sector ambiental y la sociedad civil, las licencias también son vistas como un instrumento de protección. Acelerar su expedición implica, según han planteado en distintos debates, garantizar que la evaluación técnica mantenga su rigor para evitar daños ambientales irreversibles, en un país que es reconocido por su riqueza en biodiversidad y recursos hídricos.
La información disponible no detalla aún si la reforma se haría por decreto, mediante un proyecto de ley al Congreso o por modificación de los manuales internos de la ANLA. Tampoco precisa qué tipo de proyectos serían los más favorecidos ni si se crearían nuevos tipos de licencia con requisitos diferenciados.
En las próximas semanas se espera que el Ministerio de Ambiente entregue mayores detalles sobre la propuesta. Mientras tanto, gremios, comunidades y organizaciones ambientales están a la expectativa de los textos concretos para evaluar qué sectores podrían beneficiarse y qué salvaguardas se mantendrían para la protección de los ecosistemas.
Lo que queda por verse es si los cambios efectivamente reducen los tiempos sin comprometer la calidad de la evaluación, y si incluyen mecanismos de seguimiento posterior al otorgamiento, un punto que varias voces del sector ambiental han señalado como debilidad histórica del sistema de licencias en Colombia.
