El gobierno de Abelardo de la Espriella trazó como objetivo económico alcanzar un crecimiento del PIB de 6% y, para hacerlo viable, prepara una ofensiva internacional de atracción de inversión extranjera, según reportó Infobae. La estrategia combina metas macroeconómicas ambiciosas con un calendario diplomático que arranca en septiembre.
El encargado de ejecutar esa ofensiva será el vicepresidente José Manuel Restrepo, un economista con trayectoria en asuntos fiscales y financieros. Restrepo viajará a Nueva York con una agenda cargada: reuniones con administraciones públicas, fondos de inversión, empresarios y organismos multilaterales, aprovechando la visibilidad que ofrece la Asamblea General de la ONU.
La elección del foro de la ONU no es casual. Durante la semana de alto nivel, coinciden en la ciudad mandatarios, ejecutivos de multinacionales y representantes de bancos de desarrollo, lo que convierte a Nueva York en un escenario concentrado para presentar proyectos y firmar compromisos. Para un país que busca capital extranjero, es una de las ventanas anuales más eficientes.
La meta de 6% de crecimiento es más alta que el promedio reciente de la economía colombiana, que en los últimos años se movió en rangos más bajos. Alcanzarla exige, según analistas, una combinación de mayor inversión privada, mejora en la confianza y estabilidad regulatoria. Por eso la gira de Restropo apunta a cerrar esa brecha con nuevos flujos de capital.
La ofensiva diplomática económica se apoya en tres ejes, según el reporte de Infobae. Primero, encuentros bilaterales con gobiernos para abrir líneas de cooperación. Segundo, citas con fondos de inversión y bancos multilaterales que financian infraestructura y proyectos verdes. Tercero, reuniones con empresarios para presentar oportunidades sectoriales en Colombia.
Para los ciudadanos, una mayor inversión extranjera puede traducirse en empleo formal, infraestructura nueva y mayor oferta de bienes y servicios. También puede significar presión sobre el tipo de cambio y debates sobre el rol del capital externo en sectores estratégicos. El gobierno no ha detallado aún qué sectores priorizará en la gira.
Restrepo no llegará solo con la meta del 6%. Llevará cifras, proyectos concretos y un relato sobre estabilidad institucional. Esa es la moneda que se negocia en Nueva York: confianza. La manera en que los inversionistas reciban la propuesta dependerá de la claridad regulatoria y de la consistencia entre el discurso y la política interna.
En el frente interno, la meta del 6% choca con dudas sobre la capacidad del Estado para financiarla sin nuevos tributos. Por eso la captación de inversión se vuelve clave: cada dólar que entra alivia la presión sobre las cuentas públicas y abre la puerta a obras que de otro modo tardarían años en concretarse.
La gira se enmarca en la semana de la Asamblea General de la ONU, un foro tradicionalmente pensado para temas de paz, clima y desarrollo, pero cada vez más usado para hacer anuncios económicos. Colombia se suma así a una tendencia de países que aprovechan ese foco mediático para presentar planes de inversión.
Quedan pendientes varios movimientos. El gobierno deberá detallar los proyectos puntuales que llevará Restrepo, las cifras que presentará a los fondos y el calendario de seguimiento a los compromisos que se firmen en Nueva York. También deberá explicar cómo encaja esa ofensiva con la política tributaria y el presupuesto nacional.
