El gobierno del presidente Abelardo de La Espriella alista un decreto de emergencia para hacer frente al fenómeno de El Niño, según reportó Valora Analitik. La medida sería expedida el próximo lunes 28 de septiembre y busca activar los mecanismos extraordinarios que contempla la normativa colombiana ante eventos climáticos extremos.
El fenómeno de El Niño es un calentamiento periódico de las aguas del océano Pacífico ecuatorial que altera los patrones de lluvia en Colombia. En el país suele traducirse en sequías prolongadas, incendios forestales, desabastecimiento de agua en municipios y caída de la producción agrícola, sobre todo en regiones andinas y Caribe.
En Colombia la declaratoria de emergencia económica, social o ecológica le permite al Ejecutivo disponer recursos extraordinarios y agilizar contrataciones para atender la crisis. Ese tipo de decretos han sido empleados en coyunturas como sequías, inundaciones y emergencias sanitarias, y suelen ir acompañados de planes de choque sectoriales.
La decisión llega en un momento sensible para el sector agropecuario, que concentra buena parte de la producción de alimentos del país y depende directamente del clima. Zonas arroceras, paperas, cafeteras y ganaderas del centro y el sur del país suelen ser las primeras en resentir los efectos de un verano intenso.
En materia de servicios públicos, las temporadas secas prolongadas también presionan los sistemas de acueducto y la generación hidroeléctrica. Las centrales que dependen del caudal de los ríos pueden ver reducida su capacidad, lo que obliga a recurrir a termoeléctricas, generalmente más costosas, con efecto sobre las tarifas de energía.
La declaratoria se inscribe además en el calendario climático. Las autoridades hidrológicas han advertido en los últimos años que los ciclos del Pacífico tienden a intensificarse, por lo que la respuesta del Estado se vuelve determinante para mitigar daños en comunidades vulnerables, sobre todo en zonas rurales con menor capacidad de respuesta.
Según la información publicada por Valora Analitik, el decreto se expedirá en firme el 28 de septiembre, fecha en la que se conocerán los alcances, las regiones priorizadas y el monto de los recursos que se habilitarán para atender la emergencia. Hasta ahora la fuente no detalla regiones específicas ni partidas presupuestales.
Queda pendiente entonces el contenido exacto del decreto, la ruta de ejecución y los mecanismos de seguimiento que se anuncien ese día. Para los ciudadanos y los gobiernos locales, la prueba de fuego estará en la velocidad con la que lleguen las ayudas a las poblaciones más afectadas por la sequía.
