El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella confirmó que derogará las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos, conocidas como APPA, según reportó El Espectador. La decisión apunta, según el Ejecutivo, a eliminar restricciones al uso de la tierra que, en su lectura, han limitado la actividad agropecuaria nacional.
Las APPA fueron creadas como una categoría de protección ambiental orientada a resguardar zonas estratégicas para la seguridad alimentaria del país. Su diseño buscaba blindar esos territorios de actividades distintas a la producción agrícola y pecuaria, en línea con los compromisos ambientales del Estado colombiano.
En el marco del ordenamiento territorial colombiano, estas áreas hacían parte de los instrumentos para compatibilizar la producción de alimentos con la conservación de ecosistemas. La derogación implica que esas zonas dejarán de tener esa categoría especial de protección, aunque sin que ello signifique, en automático, un cambio en los usos del suelo ya definidos por los municipios.
El Gobierno entrante ha enmarcado la medida en la idea de reducir lo que considera trabas a la productividad del campo. Sectores agropecuarios venían reclamando la eliminación de figuras que, en su criterio, restringen la inversión y el aprovechamiento de tierras aptas para cultivar y criar ganado.
Organizaciones ambientales y sectores académicos han expresado en distintas ocasiones su preocupación por el debilitamiento de las áreas de protección. Argumentan que la frontera agrícola ya supera límites recomendados y que reducir resguardos puede acelerar la pérdida de bosques, fuentes de agua y biodiversidad.
La derogación de las APPA llega en un momento de discusión nacional sobre el futuro de la reforma agraria y la implementación del acuerdo de paz en materia rural. Varios puntos del acuerdo contemplan la protección de zonas de reserva y el acceso formal a la tierra, aspectos que chocan con la lógica de ampliar el área productiva.
Para los ciudadanos del común, el anuncio abre interrogantes sobre qué pasará con predios que ya estaban dentro de las APPA y con proyectos ambientales o productivos que dependían de esa figura. Pequeños productores, inversionistas del sector agroindustrial y organizaciones ambientales seguirán de cerca el proceso de reglamentación.
En lo institucional, el Ministerio de Ambiente y las corporaciones autónomas regionales tendrán un papel clave en la transición. Ellas administran buena parte de los permisos y determinantes ambientales en el territorio, por lo que la forma como se implemente la derogación marcará efectos prácticos sobre el uso del suelo.
La decisión también llega cuando el país enfrenta presiones por la deforestación en regiones como la Amazonía, los Andes y el Pacífico colombiano. Datos oficiales citados en distintos informes han mostrado que la pérdida de bosque natural ha sido una constante en las últimas décadas, pese a los esfuerzos de control.
Quedan pendientes la publicación del decreto o ley que concrete la derogación, los tiempos de transición y la respuesta de la Corte Constitucional si el asunto llega a su escrutinio. Mientras tanto, el debate entre seguridad alimentaria y protección ambiental vuelve al centro de la agenda pública.
Fuente: El Espectador, "Gobierno De la Espriella derogará las áreas de protección para producción de alimentos APPA".
