El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella descartó un proyecto de desalinización que se había planteado como alternativa para enfrentar la crisis de agua potable en Santa Marta. La decisión se conoció a través de una publicación del medio Infobae y abrió de inmediato un cruce de declaraciones con el expresidente Gustavo Petro.
Según la información publicada, desde la administración actual se señaló que la desalinización podía servir como un mecanismo para complementar el suministro de agua que llega por gravedad desde la Sierra Nevada de Santa Marta. Sin embargo, el proyecto no fue incluido dentro de las soluciones priorizadas por el Gobierno nacional.
Santa Marta atraviesa hace años problemas recurrentes en el acceso al agua potable, una situación que se agrava en temporadas secas y que depende en gran parte del caudal que baja desde la Sierra Nevada. En ese contexto, la opción de desalinizar agua de mar se había mencionado como una vía para reforzar el servicio, aunque su costo y su mantenimiento suelen ser elevados.
La decisión del Gobierno fue criticada por el expresidente Gustavo Petro, quien reaccionó de manera directa. En su mensaje, recogido por Infobae, el exmandatario calificó la postura de la administración de De la Espriella como deshonesta y pidió que no se actuara de esa forma frente a un problema que afecta a miles de hogares samarios.
La respuesta de Petro reabrió el debate sobre la responsabilidad del Gobierno nacional en la búsqueda de soluciones estructurales para el desabastecimiento de agua en la ciudad. Mientras el Ejecutivo argumenta que la desalinización no es la vía más eficiente, el exjefe de Estado sostiene que se requiere explorar todas las alternativas disponibles para garantizar el servicio.
Para los habitantes de Santa Marta, el cruce de declaraciones se traduce en la continuidad de un problema cotidiano: cortes en el suministro, racionamientos y dependencia de carrotanques en distintos sectores. Organizaciones ciudadanas han pedido en repetidas ocasiones que se concreten obras de infraestructura que aseguren el agua en el largo plazo.
El episodio también dejó en evidencia la diferencia de enfoques entre la administración actual y el expresidente Petro en materia de política ambiental y de servicios públicos. Mientras el Gobierno descartó avanzar en desalinización, el exmandatario defendió esa vía como una opción válida para complementar el sistema tradicional.
Por ahora, no se conocieron nuevos anuncios oficiales sobre otras alternativas que se implementarían en Santa Marta. La crisis de agua potable sigue siendo uno de los retos pendientes para la ciudad, y el reciente cruce de declaraciones deja abierta la pregunta sobre qué soluciones concretas llegarán a los samarios en el corto y mediano plazo.
