El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella anunció que adoptará decisiones frente a la Nueva EPS, una de las entidades promotoras de salud más grandes del país en número de afiliados al régimen contributivo. La información fue publicada por Valora Analitik, que retoma declaraciones del propio Ejecutivo sobre el rumbo de esta entidad.
De acuerdo con el extracto de la fuente, la Nueva EPS, según el mismo Gobierno, acumula billonarias deudas que deberán ser atendidas. El reconocimiento de ese pasivo por parte del Ejecutivo pone en primer plano la situación financiera de la entidad y la necesidad de definir mecanismos para cubrir los compromisos con la red de prestadores y con los usuarios.
La Nueva EPS surgió tras la liquidación de Saludcoop en 2012 y posteriormente de Caprecom, y desde entonces ha concentrado a millones de afiliados que fueron reasignados tras esos procesos de liquidación. Su tamaño la convierte en un actor determinante para la prestación de servicios de salud en varias regiones del país, en especial fuera de las grandes capitales.
Acumulación de deudas de las EPS con clínicas, hospitales y proveedores de medicamentos es un problema estructural del sistema de salud colombiano. Cuando esos pasivos no se atienden a tiempo, las instituciones prestadoras restringen servicios, se demoran en la programación de cirugías o exigen pagos anticipados, lo que termina afectando directamente a los pacientes.
Por eso, las decisiones que tome el gobierno de De la Espriella sobre la Nueva EPS tendrán repercusiones para millones de colombianos que dependen de esa entidad para acceder a consultas, exámenes, medicamentos y procedimientos. También impactarán a las clínicas y hospitales que esperan el pago de cartera vigente y vencida.
El anuncio llega en un contexto de debate permanente sobre la sostenibilidad financiera del sistema de salud y sobre el rol de las EPS como intermediarias. Sectores críticos han planteado la necesidad de cambios estructurales, mientras que defensores del modelo piden liquidez y reglas claras para que las entidades puedan operar.
La fuente no precisa en el extracto cuáles son las decisiones específicas que adoptará el gobierno ni los plazos. Queda pendiente conocer si se trata de un plan de capitalización, una intervención administrativa, una restructuración o una liquidación, modalidades que tienen efectos muy distintos sobre los afiliados y sobre la red de prestadores.
Por ahora, el dato confirmado es que el gobierno de De la Espriella asume la situación de la Nueva EPS como un tema prioritario y que, según el propio Ejecutivo, las deudas acumuladas deberán ser atendidas. Las siguientes horas o días serán clave para conocer los términos de la decisión y sus primeras reacciones en el sector.
