El Gobierno Nacional informó que expedirá un decreto para declarar la situación de desastre nacional ante la inminencia de un fenómeno de El Niño que ha sido catalogado como “muy fuerte”. El anuncio fue reportado por El Colombiano en su cobertura del hecho.
La declaratoria de desastre nacional es una figura contemplada en el ordenamiento jurídico colombiano para atender emergencias que superan la capacidad de respuesta de las entidades territoriales. Al declararse, se habilitan recursos extraordinarios, se agilizan contratos y se concentran esfuerzos en la atención de la población afectada.
El fenómeno de El Niño es un evento climático caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, lo que en Colombia suele traducirse en lluvias reducidas, sequías prolongadas, aumento de temperaturas y riesgo de incendios forestales. También puede alterar los calendarios agrícolas y afectar el abastecimiento de agua en varias regiones.
La decisión del Gobierno se conoce en un momento en el que distintas autoridades ambientales y científicos venían alertando sobre la probabilidad de un evento de El Niño durante el año en curso. Organismos como el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) han emitido avisos sobre condiciones secas y recomendaciones a los territorios para prepararse.
Con la declaratoria, el Ejecutivo podrá destinar partidas presupuestales adicionales, coordinar acciones con gobernaciones y alcaldías, y desplegar operativos en zonas vulnerables. También se facilita la llegada de ayuda a comunidades afectadas por desabastecimiento de agua, pérdida de cultivos o afectaciones en la prestación de servicios públicos.
La inminencia del fenómeno implica que las consecuencias ya están en formación: reducción de caudales en ríos y embalses, mayor riesgo de incendios en la cobertura vegetal y presión sobre sistemas de acueducto en municipios donde el recurso hídrico depende de fuentes superficiales. Sectores como el agropecuario suelen ser los primeros en ressentir los efectos.
La declaratoria se produce en un contexto de preocupación regional. Países vecinos y organismos internacionales han coincidido en señalar que el Pacífico tropical atraviesa condiciones asociadas a un evento cálido, lo que ha incrementado la atención de los servicios meteorológicos de América Latina.
El decreto, una vez expedido, tendrá efectos inmediatos sobre la organización institucional para la gestión del riesgo. En Colombia, el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SNGRD) es el encargado de articular a entidades nacionales, territoriales y a la comunidad en la respuesta y la recuperación frente a emergencias.
Queda pendiente conocer el texto definitivo del decreto, su alcance territorial, los recursos que se asignarán y los plazos de ejecución. Las autoridades competentes también deberán precisar las medidas para mitigar riesgos en sectores sensibles como el energético, el agropecuario y el de agua potable.
Para la ciudadanía, la recomendación práctica es seguir los canales oficiales de información del Ideam, las alcaldías y gobernaciones, y acatar las restricciones que se dicten en materia de uso de agua, quemas y preparación ante posibles sequías o incendios. La fuente de esta noticia es El Colombiano.
