El Decreto 1172 de 2026, firmado por el presidente Abelardo de la Espriella, declara duelo nacional durante tres jornadas como homenaje a las víctimas mortales del terremoto que sacudió al país el 10 de agosto. El acto administrativo fue dado a conocer por el Diario La Libertad, que reportó los términos generales de la decisión.
El movimiento telúrico, con una magnitud de 7,4, es uno de los eventos sísmicos más fuertes registrados en Colombia en las últimas décadas. Su epicentro y zona de mayor impacto se concentran en territorio colombiano, según los reportes oficiales que dieron lugar al decreto de duelo.
Durante los tres días de duelo, la bandera de Colombia deberá izarse a media asta en todas las edificaciones públicas del país. La medida también contempla la obligatoriedad de rendir honores a las víctimas en actos protocolarios en instituciones oficiales, en coherencia con lo establecido por la normatividad colombiana para este tipo de declaratorias.
La declaratoria de duelo nacional es una figura contemplada en el ordenamiento jurídico colombiano para situaciones de calamidad pública o hechos luctuosos de gran magnitud. Su propósito es expresar el acompañamiento del Estado a las familias afectadas y guardar la memoria de quienes perdieron la vida, sin que implique en sí misma la suspensión de actividades económicas ni académicas.
Más allá del símbolo, lo que queda en curso son las tareas de atención y reconstrucción en las zonas afectadas. El Gobierno Nacional deberá coordinar con las gobernaciones, alcaldías y entidades de gestión del riesgo la entrega de ayudas humanitarias, la evaluación de daños estructurales y el restablecimiento de servicios esenciales como acueducto, energía y telecomunicaciones en los municipios impactados por el movimiento telúrico.
La ciudadanía, por su parte, observa el cumplimiento del decreto en edificios oficiales, escuelas, estaciones de policía, guarniciones militares y sedes de la Rama Judicial. En muchos municipios del país, las alcaldías han programado minutos de silencio y misas en honor a las víctimas en articulación con la declaratoria presidencial.
Para los colombianos en el exterior, la Cancillería y los consulados también deberán atender la directriz durante los tres días señalados, conforme al alcance nacional del decreto. El texto publicado por el Diario La Libertad no detalla aún el listado completo de municipios perjudicados, un dato que se espera sea precisado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres en las próximas horas.
El duelo nacional coincide, además, con la activación de los mecanismos ordinarios de respuesta frente a emergencias sísmicas. Bajo el marco de la Ley 1523 de 2012, sobre gestión del riesgo de desastres, las autoridades territoriales y nacionales deben continuar con la caracterización de afectaciones en vivienda, vías, infraestructura de salud y centros educativos, tarea que se prolongará más allá del periodo de duelo formal.
La comunidad damnificada y los familiares de las víctimas aguardan ahora información oficial sobre el número consolidado de fallecidos, desaparecidos y heridos. Por ahora, lo cierto es la vigencia del Decreto 1172 de 2026 y su efecto inmediato: tres días en los que la institucionalidad colombiana se concentra en honrar la memoria de quienes perdieron la vida en el sismo.
