El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, confirmó que el gobierno nacional decretará una nueva emergencia económica el próximo lunes 28 de septiembre, con el objetivo de atender los efectos del fenómeno de El Niño en distintas regiones del país. La declaración se hará mediante un decreto que permitirá al Ejecutivo disponer de herramientas administrativas y presupuestales extraordinarias, según reportó Caracol Radio.
El fenómeno de El Niño es un evento climático recurrente que produce alteraciones en los patrones de lluvias y sequías prolongadas en Colombia, con impactos en la agricultura, el abastecimiento de agua y la generación hidroeléctrica. La declaratoria de emergencia económica es una figura contemplada en la legislación colombiana para que el gobierno pueda reorientar recursos y tomar decisiones rápidas sin pasar por trámites ordinarios del Congreso.
Dangond explicó que el gobierno anterior no dejó recursos disponibles para atender esta contingencia, por lo que la nueva administración se ve en la necesidad de expedir el decreto. El ministro no entregó detalles sobre las cifras específicas del déficit presupuestal ni sobre las partidas que se verán afectadas, pero aseguró que la falta de planeación financiera obliga a tomar medidas extraordinarias de manera inmediata.
Desde el sector agropecuario, el más expuesto a las variaciones climáticas por su dependencia de las lluvias, gremios y productores venían alertando sobre la necesidad de una respuesta institucional. La emergencia económica abre la puerta a giros directos, contratos sin licitación y reasignaciones presupuestales que pueden llegar con más velocidad a las zonas afectadas por la sequía.
El decreto, según lo anticipado por el propio ministro, se conocerá en detalle el lunes. Hasta entonces no se conocen ni el monto total de los recursos ni las regiones priorizadas. Esa información resulta clave porque de ella dependen las ayudas para pequeños productores, los sistemas de riego y los programas de seguridad alimentaria en los departamentos más golpeados por el clima.
La decisión ocurre en las primeras semanas del gobierno de Abelardo de la Espriella, lo que convierte el manejo del fenómeno climático en una de las primeras pruebas en materia de gestión de riesgos. Sectores ambientales y académicos han pedido que la declaratoria venga acompañada de un plan de inversión claro, con metas verificables y rendición de cuentas, ante el precedente de emergencias anteriores donde la ejecución de los recursos fue objeto de cuestionamientos.
Una vez expedido el decreto, el siguiente paso será la implementación en territorio. El Ministerio de Agricultura, las gobernaciones y los municipios deberán coordinar la entrega de apoyos, asistencia técnica y, en algunos casos, créditos blandos para los productores afectados. El éxito de la medida dependerá de la velocidad de la transferencia y de la transparencia en el reporte del uso de los recursos públicos.
