Durante un evento de entrega de facturas con beneficios del programa Colombia Solar, celebrado en Barranquilla, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, aseguró que recibió una comunicación del equipo de empalme del presidente electo en la que se solicita abstenerse de ejecutar y ampliar esta iniciativa. El anuncio lo hizo el propio jefe de la cartera de Minas y Energía, según reportó el ministerio como fuente de la información.
Colombia Solar es una iniciativa del Ministerio de Minas y Energía que busca convertir los subsidios de energía que reciben las familias más vulnerables en activos solares, es decir, en sistemas de generación fotovoltaica instalados en los techos de las viviendas. La lógica del programa es sustituir el subsidio tradicional de consumo por una inversión que permita a esos hogares reducir de manera permanente su factura eléctrica, al generar parte de la electricidad que consumen.
El pedido difundido por el ministro implica que la transición entre el gobierno actual y el entrante podría venir con un cambio de rumbo en esta política pública. Fuentes del ministerio habían señalado, en momentos previos, que el objetivo era masificar la energía solar en los segmentos de menores ingresos, bajo el argumento de que producir parte de la electricidad en casa reduce la dependencia de las redes y disminuye el gasto mensual de las familias.
La comunicación, cuya existencia fue hecha pública por Palma en el evento de Barranquilla, no fue detallada en su contenido completo por la fuente oficial. Tampoco se conoció, al cierre de la información entregada, una respuesta formal ni un pronunciamiento del equipo de empalme del presidente electo sobre la versión divulgada por el ministro.
Para los hogares beneficiarios, el programa representa una modificación en la forma en que reciben el apoyo del Estado para el pago del servicio de electricidad. En lugar de un descuento mensual en la factura, las familias acceden a una inversión física, un sistema solar instalado en su vivienda, que en teoría reduce el consumo de energía comprada a la red y, con ello, el valor a pagar cada mes.
La industria eléctrica y el sector de energías renovables también siguen de cerca la decisión, dado que Colombia Solar articula esfuerzos entre el Ministerio de Minas y Energía, operadores de red, empresas del sector solar y entidades territoriales. Una pausa en la ejecución y ampliación del programa podría afectar procesos contractuales y de instalación que ya venían avanzando en distintas zonas del país, incluidas regiones Caribe como Barranquilla, donde se realizó el anuncio.
Desde el ministerio, el tono del pronunciamiento dejó en evidencia la tensión política que se vive en el cierre del actual gobierno, cuando las decisiones de final de período suelen coincidir con los primeros lineamientos del gobierno entrante. Palma eligió un escenario público, una entrega de facturas a familias, para dar a conocer la solicitud y poner el tema en el debate nacional.
Por ahora, el programa se encuentra en una etapa en la que la fuente consultada no reportó una suspensión formal de los contratos o de las instalaciones en marcha. La comunicación revelada por el ministro constituye un pedido, cuyo cumplimiento depende de las decisiones administrativas que adopten el ministerio y las entidades operadoras en los próximos días. Queda por conocer si habrá un pronunciamiento público del equipo del presidente electo y si el Gobierno nacional en funciones tomará alguna determinación antes del traspaso de mando.
La situación reabre el debate sobre la continuidad de las políticas públicas entre un gobierno saliente y uno entrante en Colombia. Sectores que han acompañado al programa piden certidumbre sobre el destino de los subsidios y de los proyectos ya aprobados, mientras las familias vulnerables esperan saber si contarán con la instalación solar que les fue anunciada o si, en su defecto, seguirán recibiendo el subsidio tradicional en la factura.
