El Gobierno Nacional alista la derogación del decreto que desde abril pasado impuso un tope global del 30% a las inversiones de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en el exterior. La decisión fue confirmada por la Unidad Regiadora Financiera (URF), según informó Forbes Colombia.
El límite, vigente desde abril, restringe la proporción de los portafolios de pensiones que puede destinarse a activos extranjeros. Para los fondos de pensiones, esa restricción encoge el universo de oportunidades y reduce la capacidad de diversificación frente a riesgos locales.
La URF calificó la medida como restrictiva para la diversificación y para el balance entre riesgo y rentabilidad. Argumenta que concentrar la mirada solo en el mercado interno deja a los ahorradores de pensiones más expuestos a choques que golpean la economía colombiana.
En la práctica, las AFP administran los ahorros de jubilación de millones de trabajadores afiliados al sistema privado. Sus decisiones de inversión determinan la rentabilidad a largo plazo de esos recursos y, por tanto, el valor de las pensiones que recibirán los afiliados en el futuro.
La derogación del tope abriría nuevamente la puerta a que una porción mayor de los portafolios se ubique en activos internacionales, como bonos de deuda externa, acciones de mercados desarrollados y fondos globales. Esos activos suelen comportarse distinto a los locales y ofrecen coberturas cambiarias y de riesgo.
El debate se da en un contexto de caída en los retornos de los títulos de deuda pública interna y de mayor volatilidad del peso colombiano. Para los analistas, la posibilidad de invertir afuera se vuelve una herramienta relevante para proteger el capital de largo plazo de los pensionados.
El Gobierno no ha precisado la fecha exacta en que se expedirá el decreto derogatorio, ni si se mantendrá algún tipo de límite parcial. La decisión final se conoce después de que la URF y el Ministerio de Hacienda evalúen el impacto sobre el sistema financiero y el flujo de capitales.
Queda pendiente también la reacción del mercado local y de los actores del sistema pensional. Si el tope desaparece por completo, las AFP podrían rebalancear gradualmente sus portafolios hacia activos externos, lo que modificaría la dinámica de financiamiento en el mercado de capitales colombiano.
