El gobierno nacional salió al cruce de los primeros sondeos de opinión pública sobre la gestión del presidente Abelardo de la Espriella, quien completó su primer mes al frente del Ejecutivo. El jefe del Estado registra un 54% de favorabilidad, de acuerdo con la medición divulgada por AtlasIntel y retomada por el propio equipo de gobierno, según informó Infobae.
El portavoz oficial Miller Soto fue el encargado de leer la lectura política de ese dato. Lejos de conformarse con la cifra, el vocablo utilizado por el funcionario fue el de la exigencia: "Esto nos exige dar mucho más", resumió Soto, en una declaración que busca proyectar la idea de un gabinete atento a las expectativas ciudadanas.
El resultado llega en un momento temprano del calendario político. Las mediciones de imagen suelen tener mayor valor simbólico cuando el gobierno apenas se instala, porque no han pasado por el desgaste que producen los meses de gestión, las crisis sectoriales o los primeros choques con el Congreso.
Para los equipos de comunicación presidencial, una favorabilidad inicial alta se interpreta como un capital político disponible. Ese capital se traduce en margen para empujar reformas, en capacidad de negociación con otros poderes y en cierto blindaje frente al ruido informativo que suele acompañar a cualquier administración recién posesionada.
La encuestadora AtlasIntel es una firma con presencia en América Latina que suele publicar sondeos en distintos países de la región. Las firmas demoscópicas funcionan como termómetros de percepción, no como pronósticos electorales, y sus resultados dependen del momento en que se aplican las preguntas y del tipo de universo consultado.
Desde la perspectiva de la ciudadanía, lo que mide un sondeo de favorabilidad es el juicio agregado sobre la persona del presidente, no sobre cada ministerio ni sobre cada política pública. Por eso el número agrega simpatías y rechazos de manera general, sin distinguir entre áreas como seguridad, economía o salud, que son evaluadas por separado en otros instrumentos.
El propio gobierno eligió poner el foco en la cifra de aprobación y, al mismo tiempo, en la idea de esfuerzo adicional. Esa combinación busca evitar la autocomplacencia y mantener la presión interna sobre el gabinete, en una etapa en la que las decisiones de fondo todavía no han enfrentado el examen del tiempo.
Queda por ver cómo evolucionará esa percepción en las próximas mediciones. El comportamiento de la opinión pública suele estar ligado a hitos concretos de gobierno: los primeros decretos, el primer proyecto de ley, las primeras crisis y los primeros resultados visibles en los territorios.
Por ahora, el dato que el gobierno decidió destacar es el de una favorabilidad del 54% al cierre del primer mes. La fuente de la información es la encuesta de AtlasIntel, y la reacción oficial provino del vocero Miller Soto, quien pidió convertir ese respaldo en más trabajo, según registró Infobae.
