El Gobierno nacional informó que destinará más de $230.000 millones provenientes del Sistema General de Regalías a proyectos enfocados en enfrentar la erosión costera en Colombia, según reportó la Emisora Atlántico. La asignación de recursos se enmarca en los esfuerzos oficiales por atender el deterioro de los litorales, una problemática que compromete tanto a poblaciones ribereñas como a ecosistemas estratégicos del país.
La erosión costera es un fenómeno que avanza de forma sostenida en distintos puntos del litoral Caribe y Pacífico colombiano, donde el retroceso de la línea de playa, la pérdida de manglares y la degradación de humedales han puesto en riesgo viviendas, vías y actividades económicas tradicionales como la pesca artesanal y el turismo. El Gobierno ha reconocido en distintas instancias la necesidad de intervenir con obras de protección y restauración, y la nueva partida presupuestal se orienta precisamente a ese objetivo.
Los recursos del Sistema General de Regalías, mecanismo mediante el cual se distribuyen los ingresos derivados de la explotación de recursos naturales no renovables, llegan a las regiones a través de proyectos aprobados por los Órganos Colegiados de Administración y Decisión (OCAD). En este caso, la financiación de obras contra la erosión costera se canalizará por esa misma vía, lo que exige que las entidades territoriales y autoridades ambientales formulen y presenten iniciativas que cumplan los requisitos técnicos del sistema.
La afectación por erosión costera en Colombia no se distribuye de manera uniforme. Departamentos como Atlántico, Magdalena, La Guajira, Sucre, Bolívar y Chocó, en el Caribe, y zonas del Pacífico como Cauca y Nariño, concentran buena parte de los puntos críticos. En esos territorios, comunidades enteras han visto cómo el mar avanza sobre sus territorios, lo que ha motivado reasentamientos, pérdida de infraestructura y presión sobre los medios de vida locales.
La inversión anunciada se inscribe en una línea de acción que el Gobierno ha venido promoviendo frente a los efectos del cambio climático sobre el territorio. El Plan Nacional de Desarrollo vigente contempla entre sus prioridades la adaptación de las zonas costeras, y distintas entidades, entre ellas el Ministerio de Ambiente y el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), han llamado la atención sobre la urgencia de obras de ingeniería, restauración de ecosistemas y reordenamiento de comunidades en riesgo.
La ejecución efectiva de los recursos dependerá, en todo caso, de la presentación y aprobación de proyectos concretos por parte de las gobernaciones, alcaldías y corporaciones autónomas regionales. El proceso de viabilización técnica y financiera es un filtro habitual en el manejo de regalías, por lo que el anuncio de la partida no garantiza de inmediato el inicio de obras. Las comunidades costeras esperan que los trámites no dilaten la llegada de soluciones a problemas que ya están en curso.
Para los habitantes del litoral, la novedad más relevante es el volumen de la asignación, superior a los $230.000 millones, y su origen en regalías, una fuente que, en principio, está pensada para cerrar brechas en los territorios productores y más afectados por la actividad extractiva. Sectores como la construcción de espolones, muros de contención, sistemas de drenaje y proyectos de recuperación de Playas se cuentan entre las obras que suelen financiarse con este tipo de partidas en Colombia.
