El Gobierno nacional decidió elevar al 35 % el arancel que grava las importaciones de vidrio flotado, una materia prima clave para la construcción, la industria automotriz y el sector de electrodomésticos. La medida tendrá una vigencia de cinco años, de acuerdo con lo informado por Revista Semana.
El vidrio flotado es el producto base que se obtiene mediante el proceso de flotación sobre estaño y del que se derivan vidrios laminados, templados y espejos. Colombia cuenta con una producción nacional concentrada principalmente en Peldar y Saint-Gobain, que abastecen buena parte del mercado interno.
Según la fuente, la decisión se tomó ante el aumento de las importaciones a bajos precios, especialmente desde Asia, que en los últimos años presionó los márgenes de los productores locales. El arancel anterior resultaba insuficiente para compensar la diferencia de costos.
Con el nuevo gravamen, el Gobierno busca restablecer condiciones de competencia leal y dar oxígeno a una industria que ha advertido sobre el cierre de líneas y la pérdida de empleo si la situación no se corregía. Sectores industriales venían pidiendo medidas similares desde hacía varios meses.
La medida también tiene un componente de política comercial. Al elevar el arancel, el Gobierno protege a un sector considerado estratégico por su encadenamiento productivo, pero al mismo tiempo encarece un insumo que utilizan constructores, fabricantes de muebles, vidrierías y talleres de automotor en todo el país.
Para los consumidores finales, el impacto inmediato podría traducirse en un alza moderada en los precios de ventanas, puertas, mamparas y vidrios de seguridad. Constructores y pequeños talleres advirtieron en otras ocasiones que los sobrecostos en insumos suelen trasladarse al usuario final.
La industria nacional, por su parte, recibe una señal de respaldo oficial. Los productores esperan que el tiempo que otorga la medida, cinco años, les permita recuperar participación en el mercado, modernizar hornos y mejorar su competitividad frente a los competidores internacionales.
Queda pendiente conocer el decreto oficial con los detalles técnicos del arancel, las subpartidas arancelarias específicas que cubre y el cronograma de aplicación. También se aguarda la reacción de los países exportadores, algunos de los cuales podrían cuestionar la medida en escenarios comerciales bilaterales.
Según Revista Semana, esta es una de las decisiones arancelarias más relevantes del año en materia de protección industrial. Sectores como el aluminio, el acero y el calzado han reclamado en el pasado medidas similares, por lo que la decisión sobre el vidrio flotado podría sentar un precedente.
