El presidente Abelardo de la Espriella confirmó que el Gobierno nacional evalúa la posibilidad de reducir el IVA que se cobra sobre los tiquetes aéreos. La declaración la hizo desde el departamento del Quindío, una de las zonas que ha resentido los efectos del reciente terremoto, según reportó Infobae.
Según el extracto de la fuente, el Mandatario explicó que la propuesta se encuentra en revisión por parte de los equipos económicos, que analizan el impacto fiscal de la medida antes de tomar una decisión. De la Espriella planteó que el objetivo es atraer visitantes e inversión hacia los territorios más golpeados por la emergencia.
El turismo es una de las actividades económicas más sensibles a las crisis naturales. La cancelación de reservas, el cierre temporal de atractivos y la percepción de riesgo entre los viajeros suelen traducirse en caídas pronunciadas de ingresos para hoteles, restaurantes, operadores turísticos y trabajadores informales del sector.
Una reducción del IVA a los tiquetes aéreos funcionaría como un incentivo de precio para los viajeros. Al abaratar el costo del transporte, la expectativa es que más personas consideren visitar los destinos afectados, lo que a su vez reactivaría la cadena de servicios vinculada al turismo.
El Ministerio de Hacienda sería la cartera encargada de cuantificar cuánto le dejaría de ingresar al fisco por esta disminución tributaria y de determinar si la pérdida se compensa con un repunte posterior de la actividad económica. Por ahora no se conoce un porcentaje concreto de reducción ni una fecha de entrada en vigor.
La zona cafetera y otras regiones golpeadas por el terremoto vienen enfrentando un doble desafío. Por un lado, atienden las necesidades humanitarias y de reconstrucción de la emergencia. Por el otro, necesitan reactivar cuanto antes las fuentes de ingreso que sostienen a miles de familias.
El sector privado del turismo ha pedido en distintas ocasiones estímulos fiscales para sortear coyunturas adversas. En ese contexto, la decisión del Gobierno se inscribe en una discusión más amplia sobre el uso de la política tributaria como herramienta de reactivación regional.
Desde la Presidencia también se insistió en que la revisión incluye un análisis de sostenibilidad presupuestal. El propósito, según lo expresado por de la Espriella, es que la eventual medida cumpla su objetivo de dinamizar el turismo sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.
Queda pendiente conocer los detalles técnicos de la propuesta, el listado exacto de municipios o regiones que se beneficiarían y el mecanismo mediante el cual se aplicaría la reducción. El Gobierno no ha informado hasta ahora un cronograma definido para adoptar la decisión.
