El Gobierno nacional oficializó el nombramiento de Jaime Vives Pinedo como nuevo presidente de Coljuegos, el ente regulador de los juegos de suerte y azar en Colombia. La decisión quedó consignada en el Decreto 1430 de 2026, que también aceptó la renuncia de Marco Emilio Hincapié, a quien Vives reemplaza en el cargo, según reportó La República.
Vives Pinedo es un empresario nacido en Santa Marta, con experiencia previa en el sector privado. Con su llegada a la entidad, el Gobierno completa un movimiento esperado dentro del direccionamiento de los organismos adscritos al Estado, encargados de la regulación y el recaudo de impuestos asociados a la actividad de juegos de suerte y azar.
Coljuegos es la entidad industrial y comercial del Estado colombiano, adscrita al Ministerio de Hacienda, que cumple funciones de regulación, control, fiscalización y sanción sobre los operadores de juegos de suerte y azar. Además, administra los recursos parafiscales que se destinan a la salud pública, en especial al régimen subsidiado, y a otros sectores sociales, por lo que la presidencia del organismo tiene relevancia en el manejo de ingresos clave para la financiación territorial.
La salida de Marco Emilio Hincapié marca el cierre de un ciclo al frente de la entidad. Hasta el momento, el Gobierno no ha difundido de manera pública los motivos puntuales de la renuncia, aunque la aceptación del retiro mediante decreto presidencial se produjo dentro de los plazos regulares de trámite administrativo.
El reemplazo en la presidencia de Coljuegos ocurre en un contexto de reorganización de varias entidades del Estado, en el que el perfil técnico y la cercanía con regiones como el Caribe colombiano cobran peso en las decisiones de nombramiento. Vives Pinedo asume retos en materia de control a la operación ilegal de juegos, modernización de la regulación y fortalecimiento del recaudo, que es la fuente principal de recursos para el sector salud.
Para la ciudadanía, los cambios en la cúpula de Coljuegos pueden tener implicaciones en la destinación de los recursos que la entidad recauda y en la lucha contra la operación de juegos de suerte y azar por fuera del marco legal, un fenómeno que afecta los ingresos para la salud pública. La gestión del nuevo presidente incidirá en el cumplimiento de las metas de fiscalización y en la relación con los operadores autorizados.
Quedan pendientes varios aspectos tras el nombramiento: la posesión formal del nuevo presidente, la definición de su equipo directivo y los lineamientos que tracen las prioridades de la entidad en lo que resta del actual período de gobierno. El decreto 1430 de 2026 queda como el acto administrativo que respalda la transición en la cabeza de Coljuegos.
La información sobre el nombramiento fue publicada por La República, medio citado como fuente de esta nota. Hasta ahora no se han conocido reacciones oficiales de los operadores del sector de juegos ni de los gremios del sector salud, que suelen estar atentos a los movimientos en la dirección de Coljuegos por su impacto en el flujo de recursos parafiscales.
