El Gobierno Nacional presentó una campaña orientada a prevenir el reclutamiento de menores de edad en entornos digitales. Así lo dio a conocer Miller Soto, portavoz del Ejecutivo, al explicar que la estrategia se enfoca en chats, videojuegos, foros y redes sociales, canales donde se registran engaños, ofertas de dinero y falsas promesas para atraer a adolescentes.
La iniciativa se identificó con el lema «No le abras la puerta», una frase que busca alertar a familias y jóvenes sobre los riesgos de interactuar con desconocidos en línea. El objetivo central es que los menores reconozcan señales de manipulación y eviten compartir datos personales con personas que no conocen en el mundo físico.
Según explicó el vocero, los grupos armados ilegales y estructuras criminales han diversificado sus métodos de captación. Ya no solo reclutan en zonas rurales o en contextos de vulnerabilidad presencial: ahora usan identidades falsas, perfiles en redes sociales y dinámicas de videojuegos para acercarse a los menores, ganarse su confianza y, posteriormente, involucrarlos en actividades ilícitas.
La campaña se inscribe en el marco de la política de protección de la infancia que adelanta el Gobierno. La Convención sobre los Derechos del Niño y la legislación colombiana prohíben el reclutamiento de menores de 18 años por parte de grupos armados o estructuras criminales, una práctica considerada un crimen de guerra en el derecho internacional humanitario.
Para las familias, la estrategia implica prestar atención a los entornos digitales donde se mueven sus hijos. Psicólogos y organizaciones de protección han insistido en que los menores suelen ser más receptivos a la interacción en línea y más propensos a confiar en ofertas que prometen dinero rápido, reconocimiento social o vínculos afectivos con adultos.
El reclutamiento infantil tiene efectos profundos en la vida de los menores: interrupción del proceso educativo, exposición a la violencia, separación familiar y daños psicológicos que pueden prolongarse hasta la adultez. También pesa sobre las comunidades porque alimenta la expansión de estructuras armadas y profundiza la vulnerabilidad de los territorios donde operan.
El llamado del Ejecutivo es a denunciar cualquier sospecha. Las autoridades han habilitado canales institucionales para recibir reportes anónimos sobre intentos de captación en línea, un frente que en los últimos años se ha fortalecido dentro de las estrategias de prevención del delito y de protección de derechos de la infancia en Colombia.
Queda pendiente medir el alcance de la campaña en las plataformas donde realmente se mueven los adolescentes. Las próximas semanas serán clave para evaluar si la estrategia logra visibilidad en redes sociales, videojuegos y foros, y si las denuncias ciudadanas empiezan a aumentar como indicador temprano de prevención.
