El ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, asistió a la ceremonia de conmemoración organizada en el Centro Israelita de Bogotá al cumplirse un nuevo aniversario del ataque perpetrado el 7 de octubre, en el que según las cifras que citó la propia fuente murieron más de 1.200 personas. La presencia del funcionario buscaba transmitir un mensaje de respaldo directo a la colectividad judía del país, en un acto que combinó memoria de las víctimas y reafirmación de lazos diplomáticos con Israel.
Durante su intervención, Lara Restrepo afirmó que negar la existencia de Israel como Estado “es el espejo del antisemitismo”, una frase que buscó situar el rechazo al antisemitismo como un principio de política exterior y de convivencia interna. El titular de la cartera de Interior, encargada de la relación con las comunidades religiosas y los asuntos políticos internos, insistió en que el Gobierno colombiano se mantiene firme en la condena a toda forma de discriminación y xenofobia, según lo recogido por Infobae.
La conmemoración se realizó en uno de los espacios de mayor visibilidad de la comunidad judía en la capital. El Centro Israelita de Bogotá, fundado en 1946, agrupa a buena parte de los judíos del país y cumple un papel simbólico como punto de encuentro de la colectividad, en un país con una presencia judía minoritaria pero de larga tradición, asentada desde el siglo XIX y con aportes notables en la vida económica, académica y cultural. La elección de esa sede para el acto oficial le dio al evento una carga institucional adicional.
El mensaje de respaldo del Gobierno se inscribe en una línea tradicional de la diplomacia colombiana, que ha mantenido relaciones diplomáticas con Israel desde 1957. La participación de un ministro del Interior, y no solo de un embajador, le dio al acto un tono político explícito: la Cancillería suele encabezar los actos de Estado con representaciones diplomáticas en el exterior, pero en territorio nacional compete al Ministerio del Interior la interlocución directa con las comunidades religiosas reconocidas en el país.
La jornada también sirvió para reiterar la preocupación por el antisemitismo y la discriminación. Distintos organismos internacionales han advertido en los últimos años sobre un aumento de los discursos de odio y los incidentes antisemitas, un fenómeno que, según la fuente, llevó al Gobierno a pronunciarse de forma categórica. La frase del ministro buscó trazar un paralelismo entre la negación del Estado de Israel y las viejas formas de exclusión que el país conoce de cerca.
Desde la comunidad judía, el acto fue leído como una señal de acompañamiento institucional en un contexto global sensible. En su alocución, el funcionario transmitió a los asistentes la idea de que no están solos, una fórmula que recogió Infobae en el titular de su nota. Esa expresión, sencilla y directa, apuntó a fortalecer la percepción de protección por parte del Estado colombiano, en un año marcado por las repercusiones diplomáticas del conflicto en Oriente Medio y por debates internos sobre libertad de expresión, memoria y derechos humanos.
Quedan sobre la mesa varios frentes abiertos. La cooperación bilateral con Israel, el seguimiento a eventuales hechos de discriminación en Colombia y el tono que el Gobierno adoptará en los foros multilaterales sobre Oriente Medio serán observados de cerca tanto por la colectividad judía como por otros actores del escenario internacional. La conmemoración del 7 de octubre, en cualquier caso, dejó registrada la postura oficial del Ejecutivo colombiano: condena al antisemitismo y respaldo explícito a la comunidad judía residente en el país.
