El Gobierno nacional publicó el decreto que ordena la liquidación del Ministerio de Igualdad y Equidad, una entidad creada durante el período anterior y enfocada en cerrar brechas de género, étnicas y sociales en Colombia. Con esta firma se concreta el camino para disolver la estructura administrativa del ministerio, su planta de personal y sus programas misionales.
El mismo decreto establece que el fondo 'No es Hora de Callar', ligado a la lucha contra la violencia de género, pasará a ser administrado por el Ministerio del Interior. La transferencia busca, según el texto, dar continuidad a las líneas de trabajo que esa iniciativa venía adelantando en regiones del país.
En el caso del fondo para el Desarrollo del Plan Todos Somos PAZcífico, la norma deja en manos del Ministerio de Hacienda la decisión sobre cuál será la entidad ejecutora. Mientras esa definición no se produzca, los recursos y proyectos asociados a la estrategia Pacífico quedan en una etapa de transición administrativa.
La liquidación de un ministerio en Colombia implica varias etapas: primero se declara la supresión, luego se expide el decreto de ordenación de la liquidación y, en paralelo, se trasladan funciones a otras entidades del Estado. Ese proceso suele incluir la revisión de contratos, convenios y compromisos adquiridos por la cartera que desaparece.
El Ministerio de Igualdad y Equidad había concentrado acciones en programas dirigidos a mujeres, poblaciones indígenas, comunidades afrodescendientes y personas con discapacidad. La redistribución de estas tareas hacia otras entidades, como el Ministerio del Interior, abre un interrogante sobre cómo se mantendrán las líneas de atención a poblaciones históricamente vulneradas.
La decisión ocurre en un contexto de reorganización de la rama ejecutiva. Varios ministerios y dependencias han sido ajustados o fusionados en los últimos años para reducir el tamaño del Estado, una directriz que el Gobierno actual ha reiterado en distintas ocasiones.
Para la ciudadanía, el cambio implica que trámites, programas y oferta institucional que dependían del Ministerio de Igualdad deberán buscarse ahora en otras carteras. La comunicación oficial sobre los canales habilitados y los responsables de cada línea de trabajo será clave durante el periodo de transición.
Desde el Congreso y desde organizaciones sociales se han expresado posturas divididas. Algunos sectores han cuestionado la conveniencia de suprimir una cartera dedicada a la equidad, mientras que otros han respaldado la decisión argumentando que las funciones pueden absorberse sin afectar la atención a los grupos priorizados.
Queda pendiente la definición del Ministerio de Hacienda sobre la entidad ejecutora del fondo Todos Somos PAZcífico. Esa decisión resultará determinante para los proyectos de inversión social, infraestructura comunitaria y desarrollo económico que el plan venía financiando en municipios del litoral Pacífico colombiano.
El decreto de liquidación marca, en la práctica, el inicio formal del cierre del Ministerio de Igualdad y Equidad. Las próximas semanas mostrarán qué tan rápido se concreta el traslado de funciones y recursos a las entidades que recibirán la herencia institucional de la cartera.
