El Ministerio de Transporte expidió la Resolución 20263040030675 de 2026 con el objetivo de reglamentar la micromovilidad en Colombia. La norma apunta a tres frentes: promover una movilidad más segura, avanzar hacia la sostenibilidad y dar orden a un sector que venía creciendo sin reglas claras. La resolución fue anunciada por la propia cartera ministerial como fuente oficial de la decisión.
La micromovilidad agrupa los desplazamientos que se realizan en vehículos pequeños y livianos, generalmente eléctricos, que cubren trayectos cortos dentro de las ciudades. En esa categoría entran bicicletas asistidas, patinetes eléctricos, monopatines y otros dispositivos similares. Su uso se ha multiplicado en los últimos años en Colombia, sobre todo en Bogotá, Medellín y otras ciudades con congestión vehicular.
Hasta ahora, la falta de un marco nacional generaba un vacío regulatorio que afectaba tanto a los usuarios como a las autoridades de tránsito. En muchas ciudades, los patinetes eléctricos circulaban por ciclorrutas, andenes o calzadas sin una regla uniforme sobre velocidad máxima, zonas permitidas o elementos de protección. La nueva resolución llega a llenar ese hueco con criterios de alcance nacional.
La norma también fortalece la seguridad vial para los usuarios de vehículos eléctricos livianos, según lo señaló el Ministerio de Transporte. Esto implica que se establecen condiciones sobre cómo deben circular estos aparatos y qué requisitos deben cumplir los usuarios para hacerlo de manera protegida. Aunque el extracto no detalla cada artículo, el espíritu de la resolución apunta a reducir siniestros y a proteger a los más vulnerables en la vía.
El Ministerio de Transporte es la entidad encargada de fijar las políticas nacionales en materia de tránsito y transporte, en coordinación con las autoridades locales. Por eso, una resolución de este tipo sirve como marco de referencia para los municipios, que conservan la potestad de adaptar la regulación a su propia realidad urbana. La articulación entre la Nación y los territorios será clave para que la medida funcione en la práctica.
Para los ciudadanos, el cambio más visible será la aparición de reglas claras en las calles. Quienes ya usan patinetes o bicicletas eléctricas deberán familiarizarse con los nuevos requisitos, que pueden incluir límites de velocidad, zonas de circulación obligatorias y elementos de seguridad personal. Quienes aún no usan estos medios, pero están considerando comprar uno, encontrarán un marco definido antes de incorporarlos a su rutina diaria.
La entrada en vigencia de la resolución trae consigo un periodo de transición y pedagogía, como suele ocurrir con este tipo de normas. Las autoridades locales deberán adaptar su señalización, sus campañas y sus operativos de control a los nuevos lineamientos. Los usuarios, por su parte, tendrán que conocer las reglas para evitar sanciones y, sobre todo, para protegerse a sí mismos y a los demás actores de la vía.
Queda pendiente conocer el texto completo de la Resolución 20263040030675 de 2026 y los detalles técnicos que acompañarán su implementación. Aspectos como la velocidad máxima permitida, los lugares habilitados para circular, los elementos de protección exigidos y el régimen sancionatorio serán claves para medir el alcance real de la medida. El Ministerio de Transporte será la entidad encargada de socializar esos detalles en los próximos días.
