El gobierno nacional se comprometió a terminar las obras inconclusas del aeropuerto de Tolú, en el departamento de Sucre, según informó La Razón. El anuncio se produjo en el marco de las discusiones sobre el Plan Nacional de Desarrollo, instrumento que define las metas de inversión del Estado para el cuatrienio.
La obra del aeropuerto de Tolú lleva años sin ser culminada, pese a ser una terminal estratégica para la conectividad del Golfo de Morrosquillo con el resto del país. La culminación de la infraestructura ha sido reclamada por autoridades locales, gremios turísticos y habitantes de la zona, que ven en la operación aérea una palanca para dinamizar la economía regional.
Además del aeropuerto de Tolú, el gobierno incluyó en el Plan Nacional de Desarrollo a las terminales aéreas Las Brujas y la de Corozal, también en Sucre. Con esta decisión, los tres aeropuertos quedan formalmente reconocidos como proyectos prioritarios dentro de la planeación nacional, lo que les abre la puerta a asignación de recursos en las próximas vigencias presupuestales.
La Aerocivil, autoridad competente en materia aeroportuaria en Colombia, es la entidad encargada de ejecutar y supervisar los proyectos de infraestructura aérea del país. Aunque el anuncio compromete voluntad política, la materialización de las obras dependerá de los procesos contractuales, los estudios técnicos y la disponibilidad efectiva de partidas en el Presupuesto General de la Nación.
Para los sucreños, el compromiso implica una expectativa concreta: que la Nación asuma una obra que el departamento no ha podido financiar por sí solo. El turismo, la pesca, el comercio y la movilidad de pacientes hacia centros hospitalarios de mayor complejidad son los sectores que más se beneficiarían de una terminal aérea plenamente operativa en Tolú.
En el plano regional, la inclusión simultánea de tres terminales en el Plan Nacional de Desarrollo refleja un esfuerzo por equilibrar la inversión en infraestructura entre el centro del país y los departamentos periféricos. La región Caribe ha sido históricamente una de las zonas con menor densidad de infraestructura aeroportuaria por habitante, según distintos diagnósticos del sector.
Quedan pendientes varios puntos clave: los plazos de ejecución, el origen de los recursos, la posibilidad de que la obra se entregue mediante concesión o contratación directa, y los compromisos ambientales y sociales asociados a la operación del aeropuerto. El gobierno no entregó, en el momento del anuncio, un cronograma detallado de las obras.
La comunidad espera que el compromiso trascienda el plano declarativo y se traduzca en hechos verificables en el corto plazo. Por ahora, la inclusión de Tolú, Las Brujas y Corozal en el Plan Nacional de Desarrollo constituye el primer paso formal para sacar del congelamiento una deuda histórica con la conectividad aérea de Sucre.
