Germán Ávila, ministro de Hacienda, presentó un balance del cierre fiscal del Gobierno nacional en el que responsabilizó al Congreso y a las altas cortes del déficit superior a los 60 billones de pesos que afecta el Presupuesto General de la Nación. La declaración la hizo en el marco de su rendición de cuentas sobre las finanzas públicas, según reportó Infobae.
Según el ministro, el Ejecutivo enfrentó durante el cuatrienio un bloqueo legislativo y judicial que limitó la ejecución de varias de sus políticas tributarias y presupuestales. Ávila sostuvo que esa presión habría asfixiado las finanzas del Estado y comprometido la sostenibilidad del gasto público.
El Ministerio de Hacienda es la cartera encargada de formular y ejecutar la política fiscal, administrar los recursos del presupuesto y velar por el equilibrio entre ingresos y gastos del Estado colombiano. Su titular, en el cierre del Gobierno saliente, suele presentar ante el Congreso y la opinión pública el resultado de las cuentas nacionales.
El déficit fiscal es la diferencia negativa entre los ingresos que recauda el Estado y los gastos que ejecuta durante una vigencia. Cuando supera montos significativos, suele obligar al Gobierno a ajustar el gasto, buscar financiamiento adicional mediante deuda o aplazar inversiones. Un déficit de más de 60 billones de pesos representa una proporción elevada del presupuesto aprobado.
La afirmación del ministro se produce en un momento de transición política en Colombia. El Gobierno de Gustavo Petro termina su mandato el 7 de agosto de 2026 y será sucedido por Abelardo de la Espriella. Esa transición añade presión para que las autoridades económicas entreguen un panorama claro de las finanzas a la administración entrante.
Ávila anunció además que trabaja en una nueva ley que será radicada ante el Congreso para que la próxima administración disponga de herramientas frente al déficit estructural. Según explicó, la norma busca atacar la causa de fondo de la insuficiencia de ingresos del Estado colombiano.
El Minhacienda no entregó en su intervención una cifra precisa de cierre del déficit ni un detalle de las medidas específicas que contendrá el proyecto. Tampoco se conocieron de inmediato reacciones formales del Congreso o de las altas cortes a las acusaciones del jefe de la cartera de Hacienda.
El sector privado y los analistas económicos suelen seguir de cerca estas declaraciones porque inciden en la calificación de riesgo soberano y en las decisiones de inversión. Un déficit elevado, combinado con un rediseño tributario pendiente, configura un escenario que la próxima administración deberá abordar desde su primer día.
Queda pendiente conocer el texto del proyecto de ley anunciado por Ávila, la respuesta de las ramas del poder público señaladas por el ministro y el primer balance fiscal que presente el Gobierno entrante una vez asuma funciones.
