El Gobierno colombiano elevó una solicitud formal al Fondo Monetario Internacional para que el organismo multilateral adelante una evaluación de la economía nacional. La noticia la conoció Blu Radio, que reportó la petición en el marco de la crisis fiscal que atraviesa el país. La decisión ocurre mientras el Ejecutivo busca blindar su programa macroeconómico ante mercados y organismos internacionales.
La solicitud al FMI se inscribe en el Artículo IV del Convenio Constitutivo del Fondo, el mecanismo mediante el cual el organismo revisa periódicamente las políticas económicas de sus países miembros. En esas misiones, equipos técnicos del FMI visitan el país, analizan cuentas fiscales, inflación, mercado laboral, sector externo y sistema financiero, y emiten un informe con recomendaciones que luego discute el directorio del organismo.
Según Blu Radio, dentro del propio Gobierno hay una advertencia sobre el tamaño del desbalance en las finanzas públicas. El Ejecutivo señaló que, de no avanzar el plan de ajuste previsto, el déficit fiscal podría ubicarse por encima del 9 % del PIB en 2027, una cota que, de cumplirse, pondría en tensión la sostenibilidad de la deuda y elevaría las alertas de calificadoras de riesgo y acreedores externos.
Colombia viene de un ciclo de deterioro fiscal. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal advirtió en sus últimos reportes que el incumplimiento de las metas de déficit responde a una combinación de menores ingresos tributarios y un gasto primario que creció por encima de la inflación. En ese contexto, el plan de ajuste del que habla el Gobierno contempla, entre otros puntos, recortes en inversión, reformas al gasto y una ofensiva por mejorar el recaudo, incluida la reciente ampliación de la base de declarantes.
La presencia técnica del FMI en el país suele tener efectos sobre tres frentes. En lo cambiario, una misión suele coincidir con mayor atención de inversionistas al comportamiento del peso y de los títulos de deuda pública. En lo institucional, las recomendaciones del organismo suelen pesar en discusiones sobre reformas tributaria, pensional y laboral. En lo político, la llegada de un equipo del Fondo reactiva el debate sobre soberanía económica y margen de maniobra del Gobierno frente a organismos multilaterales.
Para los ciudadanos, la crisis fiscal se traduce en recortes en inversión pública, ajustes en subsidios y posibles modificaciones en programas sociales. Analistas consultados en distintos medios han señalado que, mientras el déficit se mantenga en los niveles actuales, el espacio para nuevas transferencias o para expandir el gasto social será limitado, lo que reordena las prioridades del presupuesto nacional.
La advertencia interna sobre un déficit superior al 9 % en 2027 funciona como un umbral de referencia para medir si el plan de ajuste funciona. Si la evaluación del FMI confirma el diagnóstico del Ejecutivo, el Gobierno contaría con un aval técnico para profundizar las medidas. Si, por el contrario, el organismo señala riesgos adicionales, podría encarecerse el financiamiento externo y acelerarse el calendario de reformas.
Quedan varios elementos por conocer. Blu Radio no publicó el texto exacto de la solicitud ni la fecha estimada de llegada de la misión del FMI. Tampoco se detallaron los capítulos que el Gobierno espera que el organismo revise con prioridad. La siguiente parada informativa será la confirmación oficial por parte del Ministerio de Hacienda y los primeros pronunciamientos de agremaciones, bancadas y calificadoras de riesgo sobre el alcance de la evaluación.
