La propuesta en elaboración apunta a actualizar los procedimientos de evaluación vehicular que se aplican hoy a carros y motos en Colombia. Según Infobae, la reforma introduciría reglas diferenciadas para vehículos modificados o que hayan sido reparados después de un accidente, un vacío que las normas vigentes no resuelven de manera expresa.
La revisión tecnomecánica es el procedimiento mediante el cual los centros autorizados verifican el estado mecánico, de gases y de seguridad de los vehículos que circulan en el país. Quienes la aprueban obtienen un certificado que les permite transitar sin restricciones, mientras que los vehículos que no la superan deben corregir las fallas detectadas antes de una nueva inspección.
En Colombia, la obligatoriedad de esta revisión está ligada a la antigüedad del vehículo y al tipo de servicio. Para carros particulares suele exigirse a partir de ciertos años de uso, y para motos también existen plazos definidos. El cobro del trámite se hace en los centros de diagnóstico automotor habilitados por las autoridades de tránsito departamentales y municipales.
El anuncio de cambios se produce en un contexto donde distintos sectores han pedido revisar los criterios de la inspección. Los talleres de mecánica y los importadores de piezas, por ejemplo, suelen señalar que los parámetros actuales no contemplan con detalle las modificaciones legítimas que hacen los usuarios, como adaptaciones para personas con discapacidad o ajustes de tipo deportivo. La reforma buscaría llenar ese vacío, según la información publicada por Infobae.
Para los propietarios de vehículos modificados, el eventual nuevo marco traería una capa de previsibilidad. Hoy, un automotor con cambios estructurales o estéticos puede quedar en una zona gris frente al inspector, lo que genera reprobaciones y trámites adicionales. Una regulación con criterios claros reduciría la discrecionalidad y daría seguridad jurídica tanto al ciudadano como al centro de diagnóstico.
Para los vehículos reparados tras siniestros, la situación es similar. Tras un accidente, muchos carros vuelven a circular sin que la revisión verifique con precisión si las reparaciones afectaron componentes de seguridad como el chasis, los frenos o la suspensión. La propuesta recogería protocolos para que esos casos pasen por controles más rigurosos antes de obtener la certificación.
En materia ambiental, la tecnomecánica es además uno de los instrumentos con los que cuentan las ciudades para controlar las emisiones de los vehículos que circulan a diario. Una medición más exigente sobre automotores modificados o reparados puede tener efectos sobre la calidad del aire en centros urbanos como Bogotá, Medellín o Cali, donde el parque automotor es amplio y antiguo.
Hasta que la nueva regulación quede expedida, el régimen actual continúa aplicándose. Esto significa que los propietarios deben seguir cumpliendo con la revisión en los plazos y centros establecidos, y que las sanciones por circular sin el certificado vigente se mantienen. La transición entre el esquema actual y el propuesto dependerá del contenido final del texto y de los tiempos del trámite ante las autoridades competentes.
Queda por conocer el detalle del proyecto, el plazo de transición que se ofrecería a los actuales usuarios y si la reforma exigirá ajustes en los centros de diagnóstico automotor. El Ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Seguridad Vial suelen ser las entidades a cargo de este tipo de reglamentación, aunque la vocería oficial del anuncio aún no se conoce en detalle.
