El Gobierno nacional radicó ante el Congreso de la República el proyecto de presupuesto de regalías correspondiente al bienio 2027-2028, según informó Estrella Digital Colombia. La iniciativa ahora inicia su trámite legislativo, que incluye debates en las comisiones económicas y plenarias de Cámara y Senado.
Las regalías son los ingresos que percibe el Estado por la explotación de recursos naturales no renovables, principalmente hidrocarburos y minerales. Su distribución ha sido durante años un instrumento central para llevar inversión a las regiones productoras y, a través de mecanismos de asignación, también a los territorios que no cuentan con esa clase de explotaciones.
El sistema general de regalías, creado por el Acto Legislativo 05 de 2011 y reformado en años posteriores, establece porcentajes y criterios para repartir esos recursos entre municipios, departamentos y proyectos de impacto regional. La discusión del presupuesto bienal define, en la práctica, cuánto dinero llega a cada zona y bajo qué condiciones puede ejecutarse.
La presentación del proyecto ocurre en un contexto de ajustes al sistema. En los últimos años, el Gobierno ha impulsado cambios en la planeación, la ejecución y el seguimiento de los proyectos financiados con regalías, con el propósito de mejorar la calidad de la inversión y reducir la cantidad de obras inconclusas o mal formuladas.
Para las regiones productoras, el presupuesto bienal es determinante porque financia proyectos de infraestructura, vías, acueductos, energía, saneamiento y programas sociales. En los departamentos no productores, los recursos llegan por vías como la asignación para la paz, la asignación para la equidad regional y los fondos de ciencia, tecnología e innovación.
El trámite en el Congreso no será automático. Las bancadas podrán presentar proposiciones, citar a funcionarios y modificar partidas, siempre dentro del marco del sistema general de regalías. La decisión final requiere conciliación entre Cámara y Senado antes del cierre de la legislatura, para que el presupuesto entre en vigencia al iniciar el bienio 2027.
El tema tiene implicaciones directas para alcaldías y gobernaciones, que dependen de estos flujos para cofinanciar obras y programas locales. Una eventual reducción en las asignaciones obligaría a los mandatarios territoriales a buscar otras fuentes o a aplazar proyectos ya priorizados.
Según la fuente, el Gobierno sustenta la propuesta en la necesidad de mantener un esquema de distribución que contribuya al desarrollo equilibrado de las regiones. Aún no se conocen públicamente los montos globales ni los criterios específicos de asignación incluidos en el proyecto radicado.
Queda pendiente la publicación oficial del texto del proyecto, la respuesta del Ministerio de Hacienda y del Departamento Nacional de Planeación a los cuestionarios de los congresistas, y el inicio formal de los debates en las comisiones respectivas.
