El Ministerio de Comercio radicó ante el Congreso un proyecto de ley antitrámites cuyo propósito es simplificar los procedimientos que hoy deben surtir los inversionistas para abrir y operar empresas en Colombia. La información fue divulgada por Caracol Radio.
Según la fuente, la iniciativa se articula con la ley de Competitividad, una apuesta del Gobierno nacional para dinamizar la actividad productiva. El Ministerio señaló que con esa ley se quitarán obstáculos a quienes quieren invertir y generar empleo en el país.
El proyecto hace parte de un paquete legislativo más amplio que el Ejecutivo ha venido promoviendo con el fin de mejorar el clima de negocios. Dentro de las prioridades declaradas por la cartera de Comercio figuran la reducción de tiempos, la eliminación de pasos innecesarios y la unificación de criterios entre entidades.
Para los emprendedores y para las pequeñas y medianas empresas, los trámites de constitución y puesta en marcha suelen representar uno de los principales cuellos de botella. La simplificación administrativa, de concretarse, podría abaratar costos de entrada y acelerar la formalización de negocios que hoy operan en la informalidad.
En materia de empleo, el Ministerio vincula la agilización de la inversión con la capacidad del sector productivo de absorber mano de obra. Sectores como la industria, el comercio y los servicios son los que tradicionalmente concentran la creación de puestos de trabajo en las economías emergentes, según los análisis generales de organismos como el Banco Mundial.
El texto pasará ahora a estudio del Congreso, donde deberá surtir los debates en las comisiones económicas y en las plenarias de Cámara y Senado. El trámite legislativo incluye la posibilidad de que los gremios, los abogados comercialistas y la academia presenten observaciones y ajustes al articulado.
Como antecedente, distintos gobiernos han intentado reformas similares para reducir la carga regulatoria que pesa sobre los empresarios. La diferencia que el Ejecutivo actual resalta, según Caracol Radio, es que esta vez la propuesta llega como parte de una ley marco de competitividad, lo que le daría un alcance más amplio que el de una reforma puntual.
Queda pendiente conocer el articulado completo del proyecto, los plazos que el Gobierno seTrace para su discusión y la posición de los distintos partidos frente a la iniciativa. También será clave medir, en la práctica, si los cambios anunciados se traducen en menos pasos, menores costos y más empresas formalizadas en el país.
