El Ministerio de las TIC y otras entidades del Estado avanzan en la reglamentación de la Ley de Entornos Digitales, una norma que establece el marco legal para la protección de la infancia y la adolescencia en el ciberespacio colombiano. Según Caracol Radio, el objetivo central del decreto es consolidar una política pública orientada a blindar a los menores frente a los riesgos presentes en los entornos digitales.
La ley, aprobada por el Congreso en legislaturas anteriores, había dejado varios aspectos técnicos pendientes de reglamentación, entre ellos la clasificación de contenidos por edades, los mecanismos de verificación de edad y los protocolos de respuesta ante reportes de abuso o explotación sexual en línea. Con el nuevo decreto, el Gobierno busca cerrar esos vacíos y darle herramientas concretas a las autoridades.
La normativa impone obligaciones a los proveedores de plataformas, aplicaciones y servicios de contenido digital que operen en el país. Entre los puntos que se vienen discutiendo figuran la limitación de la recolección de datos de menores, el refuerzo de las opciones de control parental y la obligación de retirar de forma expedita cualquier contenido que constituya explotación sexual infantil, en coordinación con el Ministerio Público y la Policía de Infancia y Adolescencia.
El alcance también contempla la creación de una mesa de seguimiento integrada por entidades del Estado, organizaciones de la sociedad civil y representantes del sector tecnológico. Esta instancia deberá evaluar periódicamente la efectividad de las medidas y proponer ajustes conforme a la evolución de las plataformas y los hábitos de consumo digital de los menores.
Para los hogares colombianos, la reglamentación se traducirá en reglas más claras sobre qué tipo de contenido pueden ver sus hijos según la edad y en sanciones para las plataformas que no acaten los reportes de padres y cuidadores. Expertos en protección infantil venían alertando sobre el crecimiento de la exposición a contenidos violentos, sexualizados y de acoso a través de redes sociales y videojuegos en línea.
Las instituciones educativas también se verán involucradas, ya que la ley promueve la alfabetización digital y la formación de docentes y estudiantes en el uso seguro de internet. El propósito es que la protección no se limite al control de las plataformas, sino que incluya la prevención desde la escuela y la familia.
La discusión sobre la reglamentación incluye un componente de cooperación internacional, dado que la mayoría de las plataformas que consumen los menores son empresas radicadas fuera de Colombia. El Gobierno ha subrayado la necesidad de celebrar acuerdos con jurisdicciones extranjeras para facilitar la remoción de contenidos y la cooperación judicial en casos de abuso.
Desde el sector tecnológico, representantes de plataformas digitales han pedido que la reglamentación guarde proporcionalidad y respete estándares internacionales para no afectar la innovación. Mientras tanto, organizaciones de derechos de la infancia han reclamado que los tiempos de respuesta ante un reporte de material abusivo sean mucho más cortos y que las sanciones a los prestadores sean realmente disuasorias.
Una vez expedido el decreto, las plataformas contarán con un plazo de transición para ajustar sus términos, condiciones y sistemas de moderación. Entre los retos pendientes figura la capacidad de fiscalización del Estado y la articulación entre las distintas entidades responsables para hacer cumplir la norma en un entorno que cambia con rapidez.
