El Gobierno nacional dio un paso clave en la implementación de la Ley No Más Olé al expedir su reglamentación. Según informó Caracol Radio, el decreto fija las condiciones bajo las cuales se podrán realizar corridas de toros y demás espectáculos taurinos en el país durante el período de transición que termina en julio de 2027, fecha en la que estas prácticas quedarán prohibidas de manera definitiva en Colombia.
La Ley No Más Olé fue una de las iniciativas más discutidas en el Congreso en los últimos años. Su aprobación abrió un intenso debate entre quienes defienden la tauromaquia como expresión cultural y tradición de varias regiones del país, y quienes promueven su eliminación por razones de bienestar animal. La norma contempla un plazo de varios años antes de la prohibición total, justamente para permitir una transición ordenada.
Con la reglamentación, el Gobierno busca precisar cómo funcionará ese período de transición. El decreto establece requisitos que deberán cumplir los municipios donde se sigan realizando eventos taurinos, los organizadores de las corridas, los ganaderos y los profesionales vinculados al sector. También define criterios sobre los escenarios aptos para este tipo de espectáculos y sobre las condiciones en que deben participar los animales.
La medida tiene implicaciones directas para las plazas de toros del país, varias de las cuales funcionan en municipios donde la actividad es parte de la economía local y de la agenda cultural. Durante los próximos años, estos municipios deberán adaptar sus instalaciones y su oferta a las nuevas reglas, mientras avanzan hacia el cierre total de la actividad previsto para julio de 2027.
El sector taurino, que reúne a toreros, novilleros, ganaderos, empresarios y trabajadores de plazas, queda así ante un calendario definido por la ley. La reglamentación ofrece un marco claro sobre lo que se puede y lo que no se puede hacer en los espectáculos restantes, lo que reduce la incertidumbre jurídica para los actores involucrados.
Para los animalistas y organizaciones que promovieron la ley, la reglamentación representa un avance hacia el cumplimiento efectivo de la prohibición. Para los defensores de la tauromaquia, en cambio, el decreto concreta el calendario de cierre de una actividad que consideran patrimonio cultural de varias regiones colombianas, especialmente en la Costa Caribe y los altiplanos del centro del país.
El período hasta 2027 será determinante para los municipios y empresas que viven de la tauromaquia. En los próximos meses se espera que las alcaldías, las autoridades departamentales y los gremios del sector ajusten sus planes a las nuevas disposiciones, mientras se definen los mecanismos de seguimiento y control que vigilarán el cumplimiento de las reglas en las plazas autorizadas.
Caracol Radio señaló que la reglamentación marca el inicio efectivo de la cuenta regresiva para la tauromaquia en Colombia. A partir de ahora, cada corrida que se realice en el país se regirá por el nuevo marco normativo, hasta llegar a julio de 2027, cuando la prohibición entrará en plena vigencia y se pondrá fin a una actividad con siglos de historia en el territorio colombiano.
