La Ley 2385 de 2024, conocida popularmente como “No Más Olé”, había sido aprobada por el Congreso como el marco legal para ordenar la actividad taurina en el país. Con el Decreto 0703 de 2026, el Gobierno Nacional pasa del texto legislativo al terreno operativo, al fijar reglas concretas que deben seguir los organizadores, autoridades y participantes de este tipo de espectáculos, de acuerdo con el reporte de UNIMINUTO Radio.
Colombia tiene una larga tradición taurina, con plazas históricas en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Manizales y Bucaramanga. Esa tradición convive desde hace años con un debate social y jurídico sobre el maltrato animal, que ha motivado demandas, fallos judiciales y proyectos de ley orientados a restringir o eliminar las corridas. En ese contexto, la Ley 2385 de 2024 buscó dar una respuesta legislativa al debate y el decreto reciente la traduce en lineamientos administrativos aplicables.
El Decreto 0703 de 2026 fue firmado por el Gobierno Nacional como parte de su facultad reglamentaria, que le permite precisar los alcances de una ley expedida por el Congreso. Aunque UNIMINUTO Radio no detalla en su titular cada uno de los puntos del decreto, señala que el texto establece las condiciones que deberán cumplir los eventos taurinos. Eso suele traducirse en exigencias sobre seguridad, responsabilidades de los organizadores, protocolos veterinarios y requisitos de bienestar animal, según el diseño típico de este tipo de reglamentos.
Para los municipios y departamentos donde se celebran corridas y fiestas taurinas, la nueva reglamentación implica la necesidad de ajustar sus permisos, contratos y controles. Alcaldías y gobernaciones deberán velar por el cumplimiento de los nuevos lineamientos, en un sector que genera empleo directo e indirecto en plazas, ganaderías, cuadrillas y empresas de logística. La transición hacia el nuevo marco operativo puede demandar tiempo y capacitación a los actores involucrados.
Las organizaciones animalistas, que han impulsado buena parte de la discusión detrás de la Ley 2385 de 2024, suelen recibir con expectativa este tipo de decretos, en la medida en que aterrizan las obligaciones de bienestar animal. Por su parte, los gremios taurinos y los defensores de la fiesta brava han expresado tradicionalmente su preocupación por el impacto que las restricciones adicionales puedan tener sobre la viabilidad económica de los espectáculos. UNIMINUTO Radio no recoge reacciones específicas en el extracto publicado, por lo que el contenido de las posturas debe consultarse en la nota original.
Para la ciudadanía en general, la principal consecuencia práctica es que los eventos taurinos que se celebren a partir de la entrada en vigencia del decreto deberán sujetarse a las nuevas condiciones. Eso puede traducirse en cambios visibles en las plazas, desde protocolos sanitarios y de manejo del animal hasta requisitos de información al público. También puede significar ajustes en la programación de ferias y temporadas taurinas ya anunciadas.
El decreto hace parte del proceso de implementación gradual de la Ley 2385 de 2024. Su expedición no cierra el debate, sino que abre una etapa de evaluación en la que se medirá cómo operan las nuevas reglas en la práctica y si son suficientes para los distintos sectores. Las autoridades competentes tendrán a su cargo la vigilancia del cumplimiento, mientras que el Congreso podrá revisar los resultados en el mediano plazo y considerar ajustes legislativos si las partes lo solicitan.
Queda pendiente conocer el texto completo del Decreto 0703 de 2026, los plazos de transición que establezca y los reportes oficiales que las alcaldías y los organizadores deberán entregar. UNIMINUTO Radio será una de las fuentes para seguir el desarrollo de esta reglamentación y sus efectos sobre las plazas y ferias del país.
