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PositivoPolítica21 de septiembre de 2026

Gobierno reitera que la Ley de Sometimiento no dará estatus político a grupos armados

El Ejecutivo volvió a descartar que la Ley de Sometimiento reconozca carácter político a los grupos armados ilegales. Voceros oficiales aclararon que las entregas que se produzcan serán voluntarias y no se abrirán mesas de diálogo en pie de igualdad.

Gobierno reitera que la Ley de Sometimiento no dará estatus político a grupos armados

Imagen: ELHERALDO.CO

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El Gobierno, a través de su vocería y de un oficial retirado, confirmó que el proyecto de Ley de Sometimiento no concederá estatus político a grupos armados ilegales y que el proceso se enmarca en una entrega voluntaria, no en una negociación entre iguales.

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“el coronel (r) José Espejo le dijo a EL HERALDO que "no habrá posibilidad de establecer mesas para dialogar porque asistimos a una entrega voluntaria y no a una negociación entre iguales"”

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“el gobierno reitera que en Ley de Sometimiento no habrá estatus político para grupos armados ilegales”

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“Así lo confirmó el vocero del Gobierno, Miller Soto”

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El Gobierno Nacional insistió en que el proyecto de Ley de Sometimiento, pieza central de su política de sometimiento a la justicia, no otorgará reconocimiento político a las estructuras armadas ilegales que se acojan al marco legal. Así lo confirmó el vocero oficial Miller Soto, citado por el diario El Heraldo.

La diferencia resulta determinante para el rumbo del proyecto. El coronel (r) José Espejo, otro de los voceros gubernamentales consultados por El Heraldo, fue enfático: “no habrá posibilidad de establecer mesas para dialogar porque asistimos a una entrega voluntaria y no a una negociación entre iguales”.

Con esa frase el Ejecutivo delimita el alcance del mecanismo. Las organizaciones armadas que decidan acogerse deberán hacerlo en condición de sometimiento a la justicia ordinaria y a las autoridades competentes, sin los beneficios políticos ni las prerrogativas que históricamente se han discutido en procesos de paz con organizaciones como las antiguas FARC o el ELN.

La Ley de Sometimiento forma parte de la estrategia más amplia del Gobierno para enfrentar a los grupos armados y a las redes criminales que delinquen en distintas regiones del país. Su objetivo, según se ha planteado en distintas instancias, es ofrecer una vía legal a quienes decidan dejar las armas, al tiempo que se fortalecen los instrumentos de investigación y judicialización.

El Ejecutivo busca diferenciarse de procesos anteriores en los que el reconocimiento de beligerancia política abrió debates sobre la condición de los integrantes de esos grupos, su participación en política y los alcances de los acuerdos firmados. Con la figura del sometimiento voluntario, el Gobierno subraya que la relación con esas estructuras se da frente a la justicia y no frente a una mesa de negociación política.

Para la ciudadanía, el anuncio tiene implicaciones directas. En los territorios donde operan estas estructuras, las comunidades suelen ser las más afectadas por la violencia, las restricciones a la movilidad y los reclutamientos forzados. Una ley que se enfoque en la judicialización, sin entregar beneficios políticos, cierra la puerta a eventuales exigencias de representación o participación electoral por parte de organizaciones armadas.

La decisión también marca el tono del debate en el Congreso. Los proyectos que reconocen o niegan el carácter político de un grupo armado suelen generar discusiones profundas entre quienes defienden un enfoque de negociación política y quienes consideran que cualquier reconocimiento de ese tipo legitima la violencia. El Gobierno ha dejado claro en qué orilla se ubica.

El Heraldo consigna que voceros del Ejecutivo seguirán explicando los alcances de la iniciativa en los próximos días, en la medida en que el texto avance en su trámite legislativo. Por ahora, el mensaje central es que el camino será la justicia, no la política, para quienes se sometan.

Queda por verse cómo reaccionarán los grupos armados al llamado del Ejecutivo y si el marco propuesto resulta suficientemente atractivo para propiciar entregas voluntarias en distintas regiones del país.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Ley de Sometimiento?

Es un proyecto del Gobierno Nacional que establece una vía legal para que miembros de grupos armados ilegales entreguen sus armas y se sometan a la justicia, bajo condiciones definidas por el Estado.

¿Por qué el Gobierno rechaza el estatus político para los grupos armados?

Porque considera que la relación con esas estructuras debe darse en el marco de la justicia y no en una mesa de diálogo entre iguales. El Ejecutivo defiende que solo así se evita legitimar la violencia.

¿Qué diferencia hay entre sometimiento y negociación política?

En el sometimiento, el grupo armado se entrega voluntariamente y responde ante la justicia ordinaria. En una negociación política, el Estado reconoce al grupo como interlocutor con carácter político, algo que el Gobierno descarta en este proceso.

¿Quiénes son Miller Soto y José Espejo según la fuente?

De acuerdo con El Heraldo, Miller Soto es vocero del Gobierno y el coronel (r) José Espejo también se pronunció como voz oficial sobre el alcance del proyecto.

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