El viceministro de Turismo, Julián Franco, afirmó desde Barranquilla que el Gobierno nacional respalda el proyecto Tajamares de Bocas de Ceniza, una iniciativa que, según la fuente, busca recuperar un sector emblemático de la ciudad y darle un uso turístico. La declaración se produjo en el marco de una visita oficial a la capital del Atlántico, donde la cartera de Turismo ha concentrado parte de su agenda de promoción regional.
Bocas de Ceniza es la desembocadura del río Magdalena en el mar Caribe y uno de los puntos geográficos más reconocibles del Caribe colombiano. A lo largo de décadas ha sido escenario de obras de ingeniería asociadas al puerto de Barranquilla y de procesos ambientales por la interacción entre el río y el mar. Cualquier intervención urbanística o turística en esa zona requiere, por su condición de zona costera y portuaria, el concurso de varias entidades del orden nacional y local.
El proyecto Tajamares, según lo presentado por la fuente, apunta a consolidar un paseo turístico en esa franja, con potencial para integrarse a la oferta de Barranquilla y del departamento del Atlántico. Para el Viceministerio de Turismo, este tipo de apuestas hacen parte de la estrategia de diversificar la oferta más allá del turismo de sol y playa y de aprovechar el patrimonio natural y portuario de las ciudades ribereñas.
Desde el sector productivo y la administración distrital, el respaldo del Ministerio de Turismo suele ser considerado un paso previo para acceder a otras fuentes de recursos del orden nacional, incluida la posibilidad de gestionar partidas de cooperación, presupuestos de promoción o articulaciones con entidades como Findeter o el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. La vocería del viceministro da al proyecto un aval político que facilita su discusión en mesas técnicas con la Alcaldía de Barranquilla y con la Corporación Autónoma Regional del Atlántico.
Para los habitantes de Barranquilla, una intervención en Bocas de Ceniza puede traducirse en nuevos espacios públicos, oportunidades de empleo en construcción y operación turística, y un eventual aumento del flujo de visitantes a una zona hoy asociada a la actividad portuaria e industrial. Los gremios hoteleros y gastronómicos locales suelen ver con expectativa este tipo de anuncios, aunque también piden claridad sobre los cronogramas y el modelo de financiación.
La fuente no precisa fechas de inicio de obras, montos de inversión ni el alcance exacto del proyecto. Tampoco detalla qué entidades privadas o públicas estarán involucradas en la ejecución. Lo que queda sobre la mesa es el paso siguiente: la socialización de los diseños, los estudios de impacto ambiental y el acuerdo entre el Gobierno nacional, la Alcaldía y los operadores privados que eventualmente participen.
Según Caracol Radio, el mensaje central del viceministro fue que el Ejecutivo ve en Tajamares de Bocas de Ceniza una oportunidad para reposicionar a Barranquilla como destino turístico de naturaleza e infraestructura portuaria. La concreción de esa apuesta dependerá de los acuerdos técnicos y presupuestales que se anuncien en los próximos meses.
