El Gobierno nacional, a través del canciller Ómar Bula, negó este martes que Colombia haya rechazado la ayuda internacional ofrecida por distintos países tras el terremoto que recientemente afectó al territorio colombiano. La declaración se produjo en medio de una creciente polémica sobre la respuesta oficial a la emergencia.
Al ser consultado por el tema, Bula fue enfático en su respuesta. "No hemos excluido absolutamente a ningún país", afirmó el jefe de la diplomacia colombiana, según registró La FM. Con esas palabras, el funcionario intentó cerrar el debate que se había instalado en la opinión pública y en sectores políticos.
La controversia había tomado fuerza en las últimas horas, cuando distintas voces cuestionaron la actitud del Ejecutivo frente a los ofrecimientos de apoyo internacional. La Cancillería salió entonces a precisar su posición y reiterar que las puertas del país están abiertas a la cooperación.
Colombia es un país con tradición de cooperación internacional, tanto como receptor como oferente de ayuda en catástrofes naturales. La Agencia Presidencial de Cooperación Internacional es, en principio, la entidad encargada de coordinar y canalizar ese tipo de apoyos, articulando los ofrecimientos con las necesidades concretas de las zonas afectadas.
Terremotos recientes en la región han puesto a prueba los mecanismos de respuesta del Estado. Por lo general, cuando un evento sísmico de gran magnitud afecta al país, se activa el sistema nacional de gestión del riesgo y se evalúa, junto con entidades como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, qué tipo de asistencia resulta prioritaria y bajo qué términos se recibe.
La aclaración del canciller busca despejar dudas sobre el manejo de la ayuda externa y transmitir un mensaje de transparencia hacia los países que han expresado su solidaridad. Para los ciudadanos, la definición resulta clave, pues de ella depende la llegada oportuna de insumos, equipos de rescate o apoyo técnico a las zonas damnificadas.
Hasta el momento, el Gobierno no ha detallado públicamente la lista completa de países que han ofrecido ayuda ni el estado de cada uno de esos ofrecimientos. Esa información suele difundirse a través de comunicados oficiales de la Cancillería o de la Agencia de Cooperación, y resulta determinante para evaluar la dimensión real de la cooperación internacional.
Lo que queda en el aire es si la Cancillería hará públicos los ofrecimientos recibidos y aceptados, y bajo qué criterios se priorizarán. La ciudadanía y los organismos de control estarán atentos a los próximos pronunciamientos, en un momento en el que la transparencia en el manejo de la emergencia se vuelve tan sensible como la propia atención a los damnificados.
