El Gobierno nacional reversó el aumento de 46 pesos en el precio de la gasolina que había sido anunciado para el mes de octubre. La decisión se conoce luego de que el presidente Abelardo de la Espriella le pidiera al Ministerio de Minas y Energía buscar soluciones permanentes frente a la subida del precio internacional de los combustibles, según informó La República.
La solicitud presidencial apunta a blindar a los consumidores colombianos de las variaciones externas que han golpeado los precios de la gasolina en los últimos meses. El Ministerio de Minas y Energía es la entidad encargada de definir la política de precios de los combustibles en el país, por lo que cualquier ajuste debe pasar por su revisión técnica y regulatoria.
Desde 2023, el precio de la gasolina en Colombia ha estado sujeto a una fórmula de ajuste mensual que vincula los precios internacionales del crudo y el tipo de cambio. Ese mecanismo buscaba reducir el desbalance entre el precio interno y el de referencia internacional, que durante años fue subsidiado por el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
El FEPC acumuló un déficit significativo durante los gobiernos anteriores, lo que llevó a acelerar los incrementos mensuales para cerrar esa brecha. En ese contexto, cada alza de pocos pesos tiene un efecto directo en el bolsillo de los hogares, en el costo del transporte público y en la cadena logística de alimentos y productos básicos.
La reversión del aumento de 46 pesos representa un alivio inmediato para los consumidores en el corto plazo, aunque la decisión deja abierta la pregunta sobre cómo se financiará el desbalance del fondo y si los ajustes se retomarán en los meses siguientes. La instrucción del presidente fue buscar soluciones permanentes, lo que sugiere que el tema no se limita a un solo mes.
El sector transportador, los gremios de comerciantes y los hogares habían expresado preocupación por el impacto de nuevos incrementos en el precio de la gasolina, considerando su efecto sobre la inflación y sobre los costos operativos. La decisión del Gobierno se conoce en un momento sensible para la economía familiar.
Según la fuente, el Ministerio de Minas y Energía deberá evaluar alternativas que van desde el uso de los recursos del FEPC hasta eventuales cambios en la fórmula de precios. Por ahora, el alza de octubre queda suspendida y el precio de la gasolina se mantiene en los niveles vigentes hasta nuevo aviso.
Queda pendiente conocer el mecanismo específico que se adoptará para estabilizar los precios de los combustibles en el mediano plazo y si la reversión cubrirá también el precio del diésel, que suele ajustarse con criterios similares. La ciudadanía espera que las soluciones anunciadas sean sostenibles y no impliquen nuevos sobresaltos en los meses venideros.
