El Ministerio de Transporte informó que el próximo 31 de julio se publicarán los prepliegos del RegioTram Norte, un proyecto de tren de cercanías que quedó en la recta final de su etapa de maduración durante el gobierno saliente. La publicación de los prepliegos es el paso previo a la apertura formal del proceso de licitación, según reportó Infobae.
El RegioTram Norte es un proyecto de transporte ferroviario pensado para conectar a Bogotá con municipios del norte de la Sabana, una zona que registra una de las mayores demandas de movilidad entre la capital y los municipios vecinos. La modalidad de cercanías busca ofrecer un servicio eléctrico con paradas frecuentes, similar a los sistemas que ya operan en otras ciudades de la región.
Junto con el tren de cercanías, la cartera de Transporte anunció un paquete de infraestructura más amplio. El plan contempla la reactivación de la red férrea nacional, el avance de proyectos viales y aeroportuarios, inversiones en el aeropuerto El Dorado y la incorporación de nuevas flotas de buses eléctricos para Bogotá y Soacha, según el extracto de la fuente.
El componente de reactivación férrea forma parte de una estrategia de varios años para recuperar la red de trenes de carga y pasajeros que estuvo activa en el país durante el siglo XX y que perdió buena parte de su operación por problemas de mantenimiento, seguridad y priorización de la inversión en carreteras. Traer esos kilómetros de vuelta al servicio es uno de los objetivos del plan.
La inclusión de El Dorado responde a la necesidad de modernizar la principal terminal aérea del país. El Dorado mueve cerca de la mitad del tráfico aéreo nacional de pasajeros y ha enfrentado limitaciones de capacidad, por lo que cualquier intervención en su infraestructura tiene efectos directos sobre la conectividad de Colombia con el exterior y sobre la operación de vuelos domésticos.
Para Bogotá y Soacha, la llegada de nuevas flotas eléctricas apunta a renovar el parque automotor del transporte público masivo. La electrificación de flotas se ha discutido como una vía para reducir emisiones y mejorar la calidad del aire en la capital, aunque también implica retos de financiamiento, talleres y patios de carga.
El hecho de que la administración saliente deje licitaciones y obras en marcha significa que la próxima administración deberá decidir si las continúa, las ajusta o las detiene. En la práctica, un proceso licitatorio con prepliegos publicados genera compromisos técnicos y cronológicos que cualquier cambio de gobierno debe evaluar.
La ciudadanía seguirá de cerca el avance de estos proyectos. El RegioTram Norte, si llega a operar, cambiaría la forma de moverse entre Bogotá y los municipios del norte de la Sabana. Las nuevas flotas eléctricas, la inversión en El Dorado y los proyectos de conexión vial y férrea tendrían efectos sobre los tiempos de desplazamiento, los costos de transporte y la actividad económica regional.
El Ministerio de Transporte no entregó, en el extracto de la fuente, fechas precisas para la adjudicación ni montos detallados de inversión para cada componente del paquete. Queda pendiente conocer el cronograma completo de cada proyecto y la forma en que se financiarán las obras durante la transición de gobierno.
