El Gobierno saliente designó a Alfredo Acosta Zapata como liquidador del Ministerio de la Igualdad, según reportó El Colombiano. La cartera cesó sus operaciones el pasado 20 de junio y la liquidación quedó formalmente en cabeza de quien ya había dirigido esa misma dependencia.
El Ministerio de la Igualdad fue creado durante el cuatrienio que termina con el cambio de gobierno. Nació con el propósito de articular políticas para grupos históricamente discriminados, entre ellos mujeres, población LGBTI, comunidades étnicas y personas con discapacidad. Su estructura buscó llenar un vacío que distintas organizaciones civiles venían señalando desde años atrás.
Durante su existencia, la cartera enfrentó críticas por la ejecución de su presupuesto y por la dispersión de sus funciones frente a entidades que ya trabajaban en temas sociales. También recibió reconocimientos por haber puesto en la agenda pública debates sobre equidad que antes no tenían un ministerio exclusivo.
Con la salida de Gustavo Petro de la Casa de Nariño, varias carteras empezaron procesos de transición o liquidación. El Ministerio de la Igualdad fue una de las dependencias que no continuará en la nueva estructura del Estado, lo que hizo necesaria la figura del liquidador para cerrar contratos, responder por compromisos adquiridos y entregar un balance final.
Acosta Zapata conoce la casa. Ocupó la silla ministerial en un momento complejo, cuando la cartera enfrentaba cuestionamientos por su manejo presupuestal. Su regreso, ahora en calidad de liquidador, le entrega la responsabilidad de ordenar el archivo, revisar los convenios pendientes y responder por los pasivos que deje la entidad.
El proceso de liquidación implica levantar un inventario de bienes, revisar la planta de personal, terminar contratos con terceros y presentar informes a la Contraloría y a la Procuraduría. También supone definir qué programas o líneas de trabajo podrían ser absorbidos por otras entidades del Estado.
Para la ciudadanía, el cierre del Ministerio significa que varios servicios y rutas de atención deberán reubicarse. Organizaciones sociales han pedido claridad sobre qué pasará con los programas dirigidos a mujeres víctimas de violencia, líderes sociales y comunidades afrodescendientes, que tenían canalización directa desde esa cartera.
La liquidación llega en un momento de transición entre dos modelos de gobierno. El presidente entrante, Abelardo de la Espriella, ha señalado que su administración revisará la estructura del Estado para hacerla más eficiente. La desaparición del Ministerio de la Igualdad se convierte así en uno de los primeros ajustes visibles de esa nueva etapa.
Queda por verse cuánto tarda el proceso de liquidación y cómo se redistribuyen las funciones que atendía la cartera. Organizaciones de derechos humanos y veedurías ciudadanas han anunciado que seguirán de cerca el cierre para garantizar que no se pierdan avances en política de equidad.
