El Ministerio de Hacienda radicó ante el Congreso de la República una solicitud de traslado presupuestal por 1,2 billones de pesos con el fin de financiar las acciones necesarias para atender la crisis energética que atraviesa la región Caribe, agudizada por el fenómeno de El Niño. Según reportó Noticias RCN, la petición fue elevada con carácter urgente, lo que reduce los tiempos ordinarios de trámite legislativo.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el aumento de las temperaturas y la reducción de las lluvias, condiciones que en los últimos meses han afectado la generación eléctrica en distintas zonas del país. La región Caribe es una de las más vulnerables por su dependencia de fuentes térmicas y por las limitaciones estructurales en la transmisión y distribución de energía, factores que se potencian durante los periodos secos prolongados.
El sistema eléctrico colombiano funciona de manera interconectada a través del Sistema Interconectado Nacional (SIN), pero la zona Caribe arrastra desde hace años rezagos en infraestructura que la hacen más sensible a los picos de demanda. Cuando bajan los niveles de los embalses y se reduce el aporte de generación hidráulica, las plantas térmicas deben asumir una carga mayor, lo que encarece la tarifa y eleva el riesgo de racionamientos localizados.
El traslado presupuestal es un mecanismo legal que permite al Gobierno mover partidas de una sección presupuestal a otra dentro del Presupuesto General de la Nación, sin necesidad de aprobar una nueva ley. Para ello requiere el aval del Congreso, en este caso mediante las comisiones económicas y las plenarias de Cámara y Senado, que deben estudiar la solicitud en sesiones extraordinarias o dentro del trámite legislativo que se encuentre en curso.
El Gobierno ha sostenido que los recursos solicitados se orientarán a reforzar la capacidad de generación, apoyar a los usuarios más afectados y atender los compromisos con las empresas prestadoras del servicio en los departamentos del Caribe. Aunque el extracto de Noticias RCN no precisa el destino exacto de cada rubro, el monto refleja la magnitud del desafío operativo y financiero que implica sostener el suministro eléctrico en medio de condiciones climáticas adversas.
Para los usuarios de la región, esta crisis se traduce en interrupciones del servicio, alzas en las tarifas y un creciente malestar ciudadano, en especial en municipios donde el servicio ya presenta debilidades por la antigüedad de las redes. La respuesta del Estado frente a estos eventos suele combinar alivios tarifarios, subsidios y planes de inversión en infraestructura, aunque la efectividad de esas medidas depende de la velocidad con que se ejecuten los recursos.
Desde el punto de vista institucional, la solicitud al Congreso pone de nuevo en el debate la relación entre la planeación presupuestal y los riesgos climáticos. Cada vez que se presenta un fenómeno de El Niño, el Gobierno debe acudir a movimientos presupuestales extraordinarios, lo que ha abierto preguntas sobre la necesidad de contar con un fondo permanente para la atención de emergencias climáticas y energéticas en el país.
Queda por verse en cuánto tiempo el Congreso resuelve la solicitud, qué rubros específicos serán modificados y cómo se supervisará el uso de los 1,2 billones. También será clave conocer el plan operativo que acompaña el traslado, es decir, qué obras, qué regiones y qué tipo de usuarios recibirán la atención prioritaria en las próximas semanas. La fuente consultada para esta nota fue Noticias RCN.
