El presidente Abelardo de La Espriella impartió directrices a las Fuerzas Militares y a la Policía Nacional para que adelanten operaciones contra los grupos armados ilegales que delinquen en el sur del departamento del Cesar, según reportó Revista Semana. La instrucción busca responder a los hechos de alteración del orden público que se han registrado en esa subregión.
El sur del Cesar es una zona históricamente afectada por la presencia de organizaciones armadas al margen de la ley y por disputas territoriales ligadas al narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando. Municipios como Aguachica, Gamarra y La Gloria han sido escenario recurrente de enfrentamientos, extorsiones y desplazamientos forzados que golpean a comunidades campesinas y a comerciantes de la región.
La orden presidencial coloca a la Fuerza Pública en estado de despliegue ofensivo en esa franja del departamento. En la práctica, esto se traduce en operativos coordinados entre el Ejército, la Policía y, en algunos casos, la Fuerza Aérea, con tareas de inteligencia, control territorial y acciones directas contra las estructuras criminales que operan en la zona.
Para los habitantes del sur del Cesar, las operaciones de esta naturaleza tienen un doble efecto: por un lado, buscan frenar las acciones de los grupos armados que afectan la vida cotidiana; por otro, los antecedentes de la región muestran que los operativos también generan restricciones a la movilidad, retenes y riesgos de incidentes en zonas civiles, lo que obliga a las autoridades a extremar los protocolos de protección a la población.
Desde la perspectiva institucional, la orden se enmarca en las competencias constitucionales del presidente como comandante supremo de las Fuerzas Armadas. En materia de seguridad, la Constitución y la Ley 2272 de 2022 asignan al Ejecutivo la dirección de la política de defensa y orden público, razón por la cual este tipo de directrices se emiten desde la Casa de Nariño hacia el Comando General de las Fuerzas Militares y la Dirección General de la Policía.
La reacción del Gobierno se produce luego de que en las últimas semanas se conocieran reportes sobre hechos violentos en el sur del Cesar que han encendido las alertas en el departamento. Aunque el extracto de la fuente no detalla cifras puntuales de los hechos recientes, el creciente nivel de riesgo llevó a que el propio presidente asumiera públicamente la conducción de la respuesta estatal.
Las autoridades departamentales y locales, incluida la Gobernación del Cesar y las alcaldías municipales, suelen ser llamadas a acompañar estas operaciones con medidas complementarias en materia de protección a líderes sociales, atención a víctimas y articulación con la Fiscalía para judicializar a los capturados en el marco de los operativos.
Según lo consignado por Revista Semana, el mensaje del presidente a las tropas fue directo: avanzar contra los ilegales en el sur del Cesar. Queda por verse la duración de los operativos, los resultados en capturas y neutralizaciones y si las operaciones logran restablecer las condiciones de seguridad en una zona que por años ha estado en el centro de la conflictividad del nororiente colombiano.
