Las Sociedades Científicas de Colombia respaldaron el plan de choque en salud que presentó el presidente Abelardo De la Espriella al inicio de su mandato. En un comunicado, el conglomerado gremial aseguró que "la crisis actual requiere de medidas estructurales que permitan mantener la sostenibilidad del sistema y de dignificar el talento humano en salud".
El pronunciamiento agrupa a las principales asociaciones médicas del país, que reúnen a miles de especialistas en distintas ramas. Su respaldo se produce luego de que el Gobierno nacional expusiera las primeras líneas de intervención para atender el déficit financiero, la congestión en urgencias y las deudas pendientes con hospitales y personal asistencial.
El sector salud colombiano atraviesa una crisis acumulada desde hace varios años, marcada por el desbalance entre las Unidades de Pago por Capitación que reciben las Entidades Promotoras de Salud y los costos reales de la atención. A esto se suman las demoras en los giros a clínicas y hospitales, la saturación de los servicios de urgencias y la fuga de profesionales hacia otros países.
Los gremios plantearon que el plan de choque debe ir acompañado de cambios de fondo que aseguren la viabilidad del sistema a largo plazo. Entre sus puntos prioritarios mencionaron la dignificación del talento humano, es decir, mejores condiciones salariales, estabilidad laboral y oportunidades de formación continua para médicos, enfermeros y demás personal de salud.
También pidieron que las medidas tengan en cuenta la red hospitalaria, en especial la pública, que en muchas regiones del país opera con déficit y depende de transferencias tardías del nivel central. Las Sociedades Científicas insistieron en que la sostenibilidad financiera es indispensable para evitar el cierre de servicios en zonas apartadas.
La propuesta del Gobierno y el espaldarazo gremial abren una mesa de trabajo conjunta para discutir los ajustes. Aún no se conocen los textos concretos de los decretos o proyectos de ley que harán parte del plan, por lo que las agremiaciones pidieron ser convocadas de manera formal antes de que se adopten decisiones que modifiquen el sistema.
Desde el Ministerio de Salud se ha señalado que el plan contempla recursos adicionales, intervenciones sobre la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud y estrategias para reducir las barreras de acceso. La cartera ha insistido en que las decisiones se tomarán con base en evidencia técnica y diálogo con los actores del sector.
Queda pendiente la socialización del texto definitivo y la apertura del debate en el Congreso, donde cualquier reforma estructural requiere trámite legislativo. Por ahora, gremios, academia y Gobierno coinciden en diagnosticar la urgencia, y el reto será traducir ese consenso en medidas concretas que lleguen a los pacientes y al personal de salud en el menor tiempo posible.
